Sostenibilidad
Sostenibilidad y comercio: el nuevo desafío de las cadenas globales
La creciente presión regulatoria y climática está obligando a industrias, exportadores y operadores logísticos a acelerar sus estrategias ambientales. La OCDE advierte riesgos de fragmentación regulatoria y mayores costos para economías emergentes.
La sostenibilidad ambiental está dejando de ser un tema paralelo en el comercio internacional para transformarse en uno de los principales factores que definirán la competitividad de las economías y de las cadenas logísticas globales durante las próximas décadas. En medio de un escenario marcado por crisis energéticas, tensiones geopolíticas y mayores exigencias regulatorias, organismos multilaterales y grandes industrias coinciden en que la transición verde ya no es opcional.
Ese fue uno de los principales mensajes abordados durante el análisis sobre “Avanzar la Sustentabilidad Ambiental del Comercio Internacional, Desafíos en Tiempos de Crisis”, desarrollado por la Fundación Chilena del Pacífico y donde se expuso cómo las políticas ambientales, el transporte y el comercio están convergiendo hacia una nueva etapa marcada por estándares más estrictos, eficiencia operacional y cooperación internacional.
Desde la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el analista senior de políticas de la División de Medioambiente e Integración Económica, Shunta Yamaguchi, advirtió que el crecimiento de regulaciones ambientales asociadas al comercio está generando un escenario cada vez más complejo para productores y exportadores. Según explicó, las medidas ambientales notificadas a la Organización Mundial del Comercio han aumentado sostenidamente desde 2009, particularmente en áreas relacionadas con barreras técnicas al comercio y subsidios.
El especialista sostuvo que uno de los principales riesgos es la fragmentación regulatoria y la generación de mayores costos para productores de menor escala y economías emergentes. “La diferencia en estas ambiciones y restricciones en las políticas ambientales pueden llevar a desventajas”, señaló, agregando que la proliferación de estándares y requerimientos ambientales podría incluso aumentar la marginalización de países de menores ingresos dentro del comercio global.
A juicio de Yamaguchi, uno de los desafíos más relevantes será avanzar hacia una mayor interoperabilidad de regulaciones y estándares ambientales entre países y bloques comerciales. “Necesitamos más diálogos multilaterales para armonizar o mejorar la interoperabilidad de los estándares ambientales y las regulaciones relacionadas”, indicó, enfatizando además la necesidad de fortalecer la transparencia, el intercambio de datos y la asistencia técnica para economías en desarrollo.
La economía circular y su avance en las cadenas de suministro
El reporte presentado por la OCDE también profundizó en el rol que puede desempeñar el comercio internacional en la aceleración de la transición verde. Entre los principales focos aparecen los productos y servicios ambientales, los minerales críticos para tecnologías limpias, la economía circular y los compromisos ambientales incluidos en acuerdos comerciales regionales.
Uno de los puntos destacados fue el creciente peso de los bienes ambientales dentro del comercio internacional. Según datos de la OCDE, actualmente existe una lista consolidada de más de 345 productos ambientales considerados estratégicos para la transición verde, donde aún persisten espacios para reducir aranceles y simplificar medidas no tarifarias que dificultan su intercambio.
La OCDE también advirtió sobre la alta concentración global en la producción y exportación de minerales críticos para la transición energética, situación que se ha visto acompañada por un aumento de restricciones de exportación desde 2009. Para el organismo, garantizar el acceso a estos materiales será clave para sostener el desarrollo de industrias verdes y tecnologías bajas en carbono.
Otro eje relevante corresponde al avance de la economía circular y su relación con las cadenas globales de suministro. El análisis expuesto por Yamaguchi planteó que la reutilización, reparación, reciclaje y recuperación de materiales tendrán impactos crecientes sobre el comercio internacional, especialmente en sectores industriales intensivos en metales y materias primas.
En este escenario, hay coincidencia en que la sostenibilidad dejará de ser un componente accesorio para consolidarse como un eje estructural del comercio internacional, con efectos directos sobre la configuración de las cadenas logísticas globales.
La capacidad de adaptación de los países y empresas dependerá en gran medida de su habilidad para anticipar cambios regulatorios, integrar estándares ambientales y asegurar acceso a insumos críticos bajo condiciones de mayor eficiencia y trazabilidad. En paralelo, el avance hacia esquemas más coordinados de gobernanza ambiental será determinante para evitar asimetrías que profundicen brechas competitivas, especialmente en economías emergentes con menor capacidad de ajuste.