Marítimo Portuario
Informe Drewry: tarifas marítimas retoman presión por costos y capacidad
El índice WCI registra un repunte en tarifas de contenedores, con alzas relevantes en rutas transatlánticas y transpacíficas, mientras el encarecimiento del combustible y las restricciones de capacidad anticipan nuevos recargos y mayor presión sobre las cadenas logísticas globales.
Las tarifas de transporte marítimo de contenedores vuelven a mostrar señales de tensión, en un escenario marcado por factores geopolíticos y costos operativos al alza. El último reporte del índice World Container Index (WCI), elaborado por la consultora Drewry, registró un incremento semanal de 1%, situando el valor en US$ 2.309 por contenedor de 40 pies (FEU).
Más allá de la variación agregada, el mercado evidencia ajustes diferenciados por corredor, reflejando presiones específicas sobre la oferta de capacidad y los costos de operación. La inestabilidad en el Estrecho de Ormuz y el aumento en el precio del combustible han comenzado a impactar las decisiones operativas de las navieras, tensionando la planificación logística global.
En el eje transatlántico, la ruta entre Róterdam y Nueva York registró el mayor incremento semanal, con un alza de 25%, alcanzando los US$ 1.968 por FEU, impulsada por una reducción de 13% en la capacidad disponible durante abril. En el corredor transpacífico, las tarifas desde Shanghái hacia Nueva York y Los Ángeles aumentaron 7% y 9%, respectivamente, sostenidas por una demanda estable y el traspaso de mayores costos operativos.
En contraste, el tráfico Asia–Europa mostró una corrección en tarifas, con caídas de entre 3% y 9% en las rutas desde Shanghái hacia Róterdam y Génova. Este ajuste responde a una mayor estabilidad en la capacidad desplegada en este corredor, lo que ha contenido las presiones alcistas observadas en otras rutas estratégicas.
El factor combustible se posiciona como el principal driver de corto plazo. Las restricciones de suministro de bunker en hubs clave como Singapur y China han elevado los costos, llevando a navieras como Maersk a gestionar recargos de emergencia de entre US$ 100 y US$ 200 por TEU, eliminando plazos tradicionales de aviso.
En este contexto, la combinación de slow steaming y nuevos recargos anticipa un escenario de tarifas elevadas en las próximas semanas, con la incertidumbre geopolítica como principal variable de riesgo para la cadena logística global.