Marítimo Portuario
Conflicto en Medio Oriente tensiona tarifas y congestión marítima global
El cierre del Mar Rojo y los desvíos operativos están impactando la confiabilidad, los costos y la capacidad en rutas clave del comercio internacional, con efectos en toda la cadena logística.
La escalada del conflicto en Medio Oriente está generando disrupciones relevantes en el transporte marítimo de contenedores, obligando a la industria a reconfigurar rutas, capacidades y estrategias operativas para sostener la continuidad de las cadenas de suministro globales.
De acuerdo con el análisis de Xeneta, la situación evoluciona rápidamente y mantiene altos niveles de incertidumbre. Su analista jefe, Peter Sand, advirtió que ya se observan efectos esperados como congestión portuaria, deterioro en la confiabilidad de los itinerarios, mayores tiempos de tránsito y la aplicación de recargos en múltiples rutas.
Uno de los principales impactos ha sido el cierre de facto del Mar Rojo para el transporte de contenedores a gran escala, afectando especialmente las rutas entre el Lejano Oriente y el Mediterráneo, donde las tarifas spot aumentaron 26% mensual hasta los US$4.211 por FEU. En paralelo, los envíos hacia el norte de Europa subieron 22%, alcanzando los US$2.705 por FEU.
La disrupción también está generando efectos en cadena en otros mercados. En la ruta entre China y Nhava Sheva, en India, los precios promedio subieron casi 70% en un mes, llegando a US$2.305 por FEU, mientras que los valores más altos del mercado aumentaron 98%, reflejando una fuerte presión por capacidad. Según el análisis, esta brecha evidencia que los cargadores están dispuestos a pagar tarifas significativamente mayores para asegurar espacio.
En términos operativos, las navieras y operadores logísticos están implementando soluciones alternativas como desvíos de rutas, uso de puentes terrestres y redes complementarias para evitar escalas en puertos del Golfo. Se estima que alrededor de 800.000 contenedores mensuales que transitaban por la región deben ser redirigidos, incrementando la complejidad logística.
La congestión portuaria se ha extendido más allá del epicentro del conflicto, afectando hubs clave de transbordo en Asia. Puertos como Port Klang registran niveles de congestión cercanos al 50%, Colombo alrededor de 46%, Tanjung Pelepas 37% y Singapur 36%, configurando un escenario de alta volatilidad que exige monitoreo constante de las operaciones.
En este contexto, la capacidad también muestra ajustes dispares. Mientras rutas hacia la costa este de Estados Unidos registran aumentos de hasta 5,9% en capacidad semanal, el corredor hacia el Mediterráneo presenta una caída de 2,2%. Este desbalance refuerza la presión sobre tarifas y tiempos de tránsito, consolidando un escenario de alta incertidumbre para el comercio marítimo global.