Anuncio

Comercio Internacional

Flores y bulbos abren una nueva vía exportadora para la Región del Maule

Uno de los principales mercados es Estados Unidos.

La producción florícola busca ampliar su presencia internacional, apoyada en ventajas climáticas, tecnología y nuevos mercados para productos de alto valor.

Publicado

La producción de flores y bulbos comienza a posicionarse como una alternativa de exportación de alto valor para la Región del Maule. Durante el primer semestre de 2026, los envíos regionales de flores de peonías y bulbos de ranúnculos, tulipán y lilium alcanzaron US$540 mil, mientras que a nivel nacional las exportaciones llegaron a US$12 millones, concentradas principalmente en Valparaíso, O’Higgins, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.

“La producción de flores y bulbos de flores también es importante para la Región del Maule, porque permite generar cultivos de alto valor y que son intensivos en mano de obra, lo que es relevante para el empleo regional. En la oficina de ProChile apoyamos la internacionalización de varias empresas que se dedican a este tipo de cultivos, siendo una de las más destacadas Chilfresh, que tiene más de 30 años de experiencia en la exportación de frutas y flores”, indicó la directora regional de ProChile en Maule, Consuelo Urrutia.

Uno de los principales actores regionales es Chilfresh, empresa fundada a comienzos de los años 90 en Curicó por una familia de origen holandés. Actualmente exporta flores principalmente a Estados Unidos, Canadá y Holanda, además de desarrollar nuevos destinos en Medio Oriente, Asia y Latinoamérica. Su oferta incluye peonías, ranúnculos, anémonas, ruscus italiano, hortensias y nerines.

La empresa atribuye parte de su competitividad a las condiciones climáticas de Chile, especialmente a las horas de frío, que permiten producir determinadas variedades que no pueden cultivarse durante todo el año en zonas tropicales como Colombia y Ecuador. A esto se suma la incorporación de genética desarrollada en Holanda y tecnología en las plantas de embalaje, incluyendo sistemas de inteligencia artificial para detectar daños, controlar la apertura de las flores y estandarizar la calidad de los productos destinados a los mercados internacionales.