Sostenibilidad
Reciclaje de RCD abre espacio para nuevas aplicaciones de maquinaria
La valorización de hormigón, asfalto y residuos de demolición requiere tecnologías capaces de procesar materiales para su reincorporación a nuevos procesos constructivos.
El manejo de los residuos de construcción y demolición (RCD) se ha convertido en uno de los desafíos para avanzar hacia una mayor circularidad en la industria. En Chile se generan al menos 20 millones de toneladas de estos residuos al año, de acuerdo con estimaciones del Ministerio del Medio Ambiente, mientras las políticas sectoriales apuntan a aumentar su valorización y reducir su disposición final.
En este contexto, Ignacio Muñoz y Ansony Rojas, especialistas de Salfa Maquinaria, participaron en Alemania en un Recycling Workshop de Kleemann, instancia que reunió a profesionales de distintos mercados para conocer aplicaciones vinculadas al procesamiento de materiales reciclados. La agenda incluyó una visita a la fábrica de la compañía en Göppingen y jornadas prácticas en las instalaciones de la empresa de reciclaje FESS, donde observaron procesos aplicados a hormigón, asfalto reciclado (RAP) y residuos de demolición.
Entre las aplicaciones revisadas estuvo el procesamiento de RAP, material recuperado de pavimentos que puede ser procesado para su posterior reutilización, además de operaciones sobre hormigón y otros residuos minerales. “Poder ver las máquinas trabajando en aplicaciones reales y compartir experiencias con especialistas de distintos mercados nos permitió entender aún mejor cómo estas tecnologías pueden contribuir al desarrollo de soluciones de reciclaje más eficientes y sostenibles en Chile”, explicó Ignacio Muñoz, product manager de Maquinaria en Salfa.
La utilización de equipos móviles de trituración y clasificación permite procesar determinados residuos cerca de los puntos donde se generan, transformándolos en materiales que pueden tener nuevas aplicaciones en construcción. Este enfoque puede reducir los volúmenes destinados a disposición final y, dependiendo de las características del material y de los usos autorizados, disminuir la necesidad de incorporar materias primas vírgenes.
Para Chile, el desafío se vincula con la Hoja de Ruta RCD: Economía Circular en Construcción 2035, que busca avanzar hacia una gestión más eficiente de estos materiales y fortalecer su valorización. En este escenario, Ansony Rojas señaló que “tecnologías de trituración, clasificación y procesamiento permiten recuperar materiales y reducir tanto los volúmenes destinados a disposición final como la necesidad de extraer nuevas materias primas”.
La experiencia internacional también pone de relieve que la incorporación de tecnología es solo uno de los componentes de la valorización de RCD. Para ampliar estas aplicaciones se requieren condiciones técnicas y económicas que permitan utilizar los materiales recuperados, además de sistemas de gestión y trazabilidad. El desafío, por tanto, pasa por articular maquinaria, procesamiento, logística y demanda para que los residuos de construcción puedan convertirse efectivamente en nuevos insumos para la industria.