Comercio Internacional
Chile y Brasil revisan avances del ALC y proyectan oportunidades comerciales
La tercera reunión de la Comisión Administradora del Acuerdo de Libre Comercio revisó hitos, cifras y desafíos para fortalecer el intercambio bilateral, impulsar cadenas de valor y ampliar la participación regional en los envíos.
Chile y Brasil realizaron la tercera reunión de la Comisión Administradora del Acuerdo de Libre Comercio (ALC), instancia que analizó la evolución del comercio bilateral desde la entrada en vigor del tratado en 2022. La sesión fue encabezada por el subsecretario (s) de Relaciones Económicas Internacionales, Alejandro Buvinic, y por la secretaria de América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, Gisela Padovan, junto a los embajadores y equipos técnicos de ambos países. Durante el encuentro, las autoridades evaluaron avances en implementación, oportunidades emergentes y desafíos de mediano y largo plazo.
Los equipos revisaron materias clave del acuerdo, incluyendo inversiones recíprocas, comercio de servicios, telecomunicaciones, género y comercio, MiPymes, emprendedores y cadenas regionales y globales de valor. Buvinic destacó el progreso alcanzado, subrayando que el ALC ha permitido ampliar el intercambio más allá del tradicional ACE N°35. “Hemos avanzado de forma notoria, no solo en materia de intercambio de bienes, sino también en servicios, sumando acciones concretas que han contribuido a que ese comercio sea más inclusivo”, señaló. Añadió que hoy las 16 regiones de Chile tienen presencia exportadora en el mercado brasileño.
Padovan valoró la amplitud modernizadora del acuerdo y los resultados obtenidos desde su entrada en vigor. Ambos gobiernos coincidieron en que el ALC constituye un marco estratégico para la cooperación económica y la articulación de nuevas agendas sectoriales.
Crecimiento sostenido y diversificación de la oferta
La relación comercial bilateral se apoya en más de dos décadas de integración a través del ACE N°35 y se profundizó con el ALC. Desde 1996, el intercambio crece en promedio 6,8% anual, alcanzando US$12.560 millones en 2024. Solo las exportaciones chilenas aumentaron 6,2% anual, llegando a US$5.066 millones el último año. En servicios, Chile registró un máximo histórico en 2024, con envíos por US$53,2 millones.
El ALC también ha impulsado una participación territorial más amplia: todas las regiones del país registran envíos a Brasil, en línea con los objetivos de descentralización productiva. En paralelo, Brasil es un destino prioritario para alimentos, agroindustria, pesca y acuicultura. En 2024, estos sectores alcanzaron US$1.626 millones, equivalentes al 55,6% del total no cobre. El mercado brasileño sigue siendo además el principal destino para el vino chileno, con US$205 millones.
Otro punto destacado fueron los avances sanitarios para productos como peonías y miel, junto con el crecimiento sostenido de los productos orgánicos, que registraron un alza promedio anual de 20% entre 2018 y 2024.
Participación de MiPymes y liderazgo femenino
El dinamismo del comercio bilateral también se refleja en la mayor participación de empresas pequeñas y medianas. En 2024 exportaron a Brasil 1.314 firmas chilenas, de las cuales 463 fueron MiPymes, las que generaron 6.876 empleos y exportaron por US$125,4 millones. La certificación de origen electrónica, plenamente implementada desde agosto de 2025, agilizó los procesos logísticos y comerciales; solo en 2024 se emitieron 33.193 certificados para envíos a Brasil, convirtiéndolo en el segundo destino con mayor uso del sistema.
En materia de género, se presentó el Primer Estudio Conjunto Brasil–Chile sobre Empresas Lideradas por Mujeres. El documento revela que las exportaciones de empresas dirigidas por mujeres crecieron de US$1.262 millones en 2021 a US$1.420 millones en 2024, y que el número de firmas aumentó de 287 a 321, consolidando un avance estructural en inclusión económica.
Un acuerdo modernizador para la próxima década
Las delegaciones subrayaron que el ALC se perfila como una plataforma clave para profundizar la integración económica, desarrollar encadenamientos productivos, atraer nuevas inversiones y fortalecer el empleo. El acuerdo incorpora capítulos modernos en facilitación de comercio, servicios, comercio electrónico, telecomunicaciones, MiPymes, medio ambiente, asuntos laborales y cadenas de valor, ampliando el alcance del ACE 35 vigente desde 1996.
Tanto Chile como Brasil coincidieron en que el tratado seguirá generando oportunidades para sectores tradicionales y emergentes, reforzando la competitividad de ambos países y apoyando un crecimiento más sostenible e inclusivo en los próximos años.