Comercio Internacional
Gremio aduanero advierte impacto de aranceles en toda la cadena logística
Patricio Zulueta, presidente de la Asociación Nacional de Agentes de Aduana, plantea que la discusión con Estados Unidos debe ir más allá de la tasa de 12,5% y resguardar la certeza necesaria para exportadores, transportistas, puertos y operadores de comercio exterior.
La negociación que Chile mantiene con Estados Unidos por la sobretasa arancelaria de 12,5% debería abordarse no solo como una disputa por el acceso de determinados productos al mercado norteamericano, sino también como un desafío para la estabilidad del comercio exterior. Así lo plantea la Asociación Nacional de Agentes de Aduana (ANAGENA A.G.), que llama a resguardar las condiciones de previsibilidad construidas durante décadas.
El presidente de ANAGENA, Patricio Zulueta, advierte que cualquier modificación de las condiciones comerciales puede generar efectos que trascienden a los exportadores directamente afectados. “Cuando las reglas y compromisos que han dado certeza durante años se ven tensionados por decisiones unilaterales, aumenta la incertidumbre y se dificulta la planificación de quienes participan del comercio exterior”, señaló.
El dirigente pone el foco en el carácter estratégico de la relación bilateral, considerando que Chile y Estados Unidos mantienen un Tratado de Libre Comercio vigente desde 2004 y que desde 2015 el 100% del comercio bilateral de bienes quedó con arancel cero. En este escenario, sostiene que la negociación debe considerar tanto el impacto inmediato de la sobretasa como la necesidad de preservar el marco institucional que ha sustentado el intercambio entre ambos países.
Zulueta también advierte que los efectos de los cambios arancelarios pueden extenderse por toda la cadena logística. “Cuando cambian las condiciones arancelarias, no solo se ven afectados quienes exportan o importan directamente. Las decisiones repercuten en toda una cadena que involucra transporte, puertos, logística, agentes de aduana y otros operadores”, afirmó. Desde esta perspectiva, la modificación de los costos de acceso a mercado puede terminar incidiendo en decisiones de producción, distribución, transporte e inversión.
Para ANAGENA la discusión no debería concentrarse exclusivamente en conseguir una reducción o eliminación de la tasa para determinados productos. “No se trata solamente de negociar una determinada tasa arancelaria. También está en juego la certeza que necesitan quienes toman decisiones de inversión, producción, transporte y logística”, sostuvo Zulueta. El gremio considera que la experiencia técnica de los actores que participan diariamente en las operaciones de comercio exterior también debería incorporarse al proceso de negociación.
En este contexto, la asociación valora que las conversaciones entre la SUBREI y la USTR continúen durante las próximas semanas, pero plantea que el objetivo debe ser avanzar hacia condiciones que entreguen mayor certeza a los operadores y protejan la competitividad chilena en Estados Unidos. “Chile debe seguir defendiendo su apertura comercial, sus acuerdos y el respeto de las reglas que han permitido fortalecer nuestra inserción internacional”, concluyó Zulueta.