Logística y Distribución
Informe señala que IA lidera transformación de la cadena de suministro
Un informe de MHI y Deloitte posiciona a la inteligencia artificial como el principal motor de disrupción, impulsando inversiones en automatización, datos y talento.
La creciente complejidad de las cadenas de suministro, marcada por disrupciones operativas, presión sobre costos y mayor exigencia en tiempos de respuesta, está acelerando la adopción de tecnologías avanzadas. En este escenario, la inteligencia artificial emerge como un eje estructural para mejorar eficiencia, visibilidad y capacidad de adaptación en entornos dinámicos.
Así lo concluye un informe elaborado por MHI y Deloitte, el cual identifica a la IA como la tecnología más disruptiva de la próxima década. Según el estudio, un 24% de los líderes de la cadena de suministro la considera transformadora, mientras que un 48% proyecta un impacto significativo o mayor, cifra que crece 25 puntos porcentuales respecto de 2025.
La robótica y la automatización se posicionan en segundo lugar, con un 39% de los encuestados que anticipa un impacto relevante, evidenciando una tendencia hacia operaciones cada vez más digitalizadas. El reporte plantea que las organizaciones están reevaluando sus modelos operativos, combinando inversión en tecnologías como IA, analítica en tiempo real y automatización, junto con el desarrollo de capacidades en su fuerza laboral.
El documento, titulado “Reconfigurando el futuro: Una guía para la innovación en la cadena de suministro”, destaca que la IA ya está generando valor en procesos como gestión de inventarios, planificación de la demanda y logística. Su evolución hacia sistemas autónomos permitiría eliminar tareas repetitivas, anticipar disrupciones y mejorar la precisión en la toma de decisiones.
No obstante, el avance enfrenta barreras relevantes. Entre ellas, los líderes identifican dificultades para escalar estas tecnologías debido a la falta de casos de uso claros, costos de implementación, escasez de talento especializado y restricciones presupuestarias. A ello se suma la necesidad de construir modelos de negocio que justifiquen la inversión en automatización.
En paralelo, el informe advierte que la incertidumbre económica, la inflación y los riesgos geopolíticos lideran las tendencias que impactarán la cadena de suministro en 2026, junto con desafíos en capital humano, ciberseguridad y acceso a datos en tiempo real. En este contexto, la integración de nuevas capacidades digitales se perfila como un factor clave para fortalecer resiliencia y competitividad en la logística global.