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Peso chileno se aprecia tras débiles datos laborales en EE.UU. y recorte de tasas del Banco Central

Una nueva jornada donde el dólar cayó frente al peso chileno.

El dólar cayó frente al peso chileno impulsado por un débil informe laboral en EE.UU. y expectativas de recortes de tasas. El entorno interno suma presión con bajo Imacec y política monetaria más laxa.

En la jornada del viernes, el peso chileno anotó su segunda jornada consecutiva de fortalecimiento frente al dólar, reflejando el impacto de datos económicos adversos desde Estados Unidos y señales internas de flexibilización monetaria. El movimiento se produce en un contexto donde el tipo de cambio es clave para la competitividad exportadora y la planificación logística de comercio exterior.

El informe de nóminas no agrícolas (NFP) publicado por el Departamento de Trabajo de EE.UU. reveló la creación de solo 73.000 empleos en julio, muy por debajo de las proyecciones de mercado. Además, las cifras de meses anteriores fueron corregidas a la baja, lo que refuerza la percepción de enfriamiento en el mercado laboral estadounidense.

Según Quásar Elizundia, Estratega de Investigación de Mercados en Pepperstone, “estos datos alimentan las expectativas de que la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés antes de lo previsto, debilitando al dólar y beneficiando a monedas emergentes como el peso chileno”.

A nivel local, el panorama también es mixto. El Imacec de junio se ubicó en 3,2% anual, por debajo de las proyecciones (3,9%) y afectado principalmente por la baja producción minera. Este contexto respaldó la reciente decisión del Banco Central de Chile de aplicar su primer recorte de tasas en lo que va del año, manteniendo además la proyección de nuevos ajustes a la baja.

Por otro lado, el entorno externo mostró un leve respiro para la industria minera chilena. El presidente Donald Trump aclaró que los nuevos aranceles estadounidenses al cobre solo aplicarán a productos semiacabados, excluyendo el cobre refinado. No obstante, la amenaza de fricciones comerciales sigue latente y representa un factor de volatilidad que podría impactar tanto al peso como a la logística exportadora nacional.