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Comercio Internacional

Biobío y su apuesta para convertirse en el gran polo exportador del centro-sur

La región busca dar un paso hacia el futuro y convertirse en actor principal de la zona centro sur.

La región combina inversiones en puertos, logística, infraestructura terrestre y ferroviaria con una estrategia de largo plazo para captar nuevas cargas y fortalecer su competitividad. El desafío ahora es transformar esas ventajas en un sistema exportador integrado que impulse el desarrollo económico regional.

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Durante décadas, la Región del Biobío ha sido uno de los principales motores industriales y portuarios de Chile. Hoy, en un escenario marcado por un menor crecimiento económico y la necesidad de generar nuevas oportunidades de desarrollo, la región busca dar un paso adicional: consolidarse como el principal nodo exportador y logístico de la macrozona centro-sur.

La estrategia combina una visión de largo plazo con inversiones públicas y privadas en infraestructura portuaria, ferroviaria, vial y logística. A ello se suma el crecimiento de sectores como la agroindustria y la acuicultura, que están modificando la geografía de las exportaciones chilenas y abriendo nuevas oportunidades para los terminales del Biobío.

El gobernador regional, Sergio Giacaman, ha planteado que la logística constituye uno de los pilares centrales de la estrategia Biobío 2050, iniciativa que busca posicionar a la región como una plataforma de conexión entre el centro-sur de Chile, los mercados internacionales y Argentina.

"Esta estrategia tiene siete pilares, y el primero, que no es casualidad, es infraestructura y logística porque sin logística no hay desarrollo posible. No es un asunto técnico, es una política de desarrollo regional", afirmó la autoridad en un seminario organizado por el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).

La propuesta busca superar el concepto tradicional de corredor logístico para avanzar hacia un sistema integrado que articule puertos, carreteras, ferrocarriles y pasos fronterizos. Entre los principales activos destacan el puerto de San Vicente —único terminal chileno con capacidad para atender simultáneamente dos naves portacontenedores—, la red vial que conecta gran parte del sur del país y un sistema ferroviario que aún posee amplio potencial de crecimiento.

Precisamente el fortalecimiento del transporte ferroviario aparece como uno de los ejes prioritarios. El reciente piloto desarrollado junto a EFE para trasladar carga desde el sur hacia los puertos regionales permitió demostrar las ventajas del modo ferroviario en eficiencia y sostenibilidad. "Un tren reemplaza 34 camiones en ruta, es sumamente más sostenible, probablemente más económico y más fácil también de poder entregarle seguridad", sostuvo Giacaman.

Captar la carga del centro-sur

El crecimiento de la producción agroexportadora entre Maule y La Araucanía también está reconfigurando el mapa logístico nacional. Actualmente, cerca del 92% de la fruta producida entre Maule y Biobío continúa exportándose por Valparaíso y San Antonio, pese a que los puertos del Biobío presentan ventajas operacionales y capacidad disponible para absorber parte importante de esos volúmenes.

Ese fue uno de los principales temas analizados durante el Segundo Seminario de Exportadores del Centro Sur realizado en Puerto Coronel, donde representantes públicos y privados coincidieron en la necesidad de desconcentrar las operaciones portuarias y aprovechar de mejor manera la infraestructura existente en el sur del país.

La directora macrozonal de ProChile, Claudia Rojas, destacó que durante los primeros meses de 2026 las regiones comprendidas entre Ñuble y La Araucanía concentraron cerca del 40% de las exportaciones agropecuarias nacionales, evidenciando el creciente peso productivo del centro-sur y la necesidad de contar con una red logística acorde a esa expansión.

La experiencia piloto desarrollada por Exportadora El Cisne, utilizando Puerto Coronel para embarcar cerezas con destino a Corea del Sur, también mostró que existen oportunidades para reducir tiempos de traslado y aliviar la congestión que enfrenta la infraestructura portuaria de la zona central durante las temporadas de mayor demanda.

Puertos que agregan valor

Puerto Coronel se ha transformado en uno de los principales ejemplos del proceso de modernización logística que vive la región. El terminal ha reforzado su infraestructura para carga refrigerada, incorporando nuevos racks para contenedores reefer, ampliando conexiones eléctricas y fortaleciendo sistemas de monitoreo para garantizar la continuidad de la cadena de frío.

"La seguridad es clave. En el fondo, que los salmoneros tengan la tranquilidad de que toda la carga que nosotros manejamos se va a subir (...) y que no va a sufrir absolutamente ninguna desviación en temperatura", explicó su gerente general, Patricio Román.

A estas inversiones se suma la modernización de su sistema operativo portuario (TOS), nuevas plataformas de trazabilidad para clientes y un proyecto de expansión que contempla aumentar el calado y adaptar los sitios de atraque para recibir buques de mayor tamaño, anticipándose a la evolución de la industria marítima.

El posicionamiento del terminal portuario también se refleja en la industria acuícola. Durante 2025 alcanzó una participación cercana al 40% en el movimiento de carga asociada al salmón en la región y dispone de una infraestructura especializada que incluye 1.500 conexiones para contenedores refrigerados, sistemas de monitoreo permanente y servicios orientados a productos de alta sensibilidad logística.

Un ecosistema logístico en expansión

El fortalecimiento de la capacidad exportadora regional también está siendo acompañado por nuevas inversiones en infraestructura logística terrestre. Entre ellas destaca el nuevo Centro Logístico Rocuant de AGUNSA, en Talcahuano, una instalación de más de 21.300 metros cuadrados diseñada para apoyar las operaciones de importación y exportación vinculadas a los principales puertos del Biobío.

Su cercanía con los terminales marítimos, junto con bodegas, patios pavimentados, conexiones para contenedores refrigerados y áreas autorizadas por el SAG, permitirá ampliar la oferta de servicios logísticos y aumentar cerca de un 30% el volumen de operaciones de la compañía en la región.

Aunque el Biobío continúa liderando las exportaciones forestales del país, el sector enfrenta un escenario más desafiante. Durante abril de 2026 los envíos forestales alcanzaron US$213,6 millones, equivalentes al 61,7% de las exportaciones regionales, pero registraron una caída interanual de 21,5%, impulsada principalmente por la menor demanda de celulosa, papel y cartón.

Las cifras reflejan que la región mantiene una sólida base exportadora, pero también evidencian la necesidad de avanzar hacia una mayor diversificación productiva y de mercados. En ese contexto, la expansión de la agroindustria, la acuicultura y los servicios logísticos aparece como una oportunidad para complementar el histórico liderazgo forestal.

La consolidación del Biobío como polo exportador dependerá ahora de acelerar proyectos ferroviarios, mejorar la conectividad vial, fortalecer la integración con Argentina a través del paso Pichachén y continuar desarrollando infraestructura portuaria y logística. Si esas inversiones logran articularse bajo una visión común, la región tendrá condiciones para convertirse en uno de los principales motores del comercio exterior chileno durante la próxima década.