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Logística y Distribución

Uso de inteligencia artificial crece con fuerza en la cadena de suministro

La adopción tecnológica ya se encuentra ampliamente extendida.

Un estudio del sector manufacturero revela que la adopción de IA en la gestión logística aumentó 18 puntos porcentuales en un año. Las empresas están integrando estas herramientas en planificación, previsión de demanda y gestión de proveedores para fortalecer la resiliencia operativa.

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La inteligencia artificial está consolidando su presencia en las operaciones de manufactura y logística, pasando de proyectos piloto a aplicaciones concretas en la gestión de cadenas de suministro. Diversas compañías del sector industrial están incorporando estas tecnologías en procesos clave como planificación de producción, pronóstico de demanda y coordinación logística.

Un estudio reciente de Fictiv sobre el estado de la manufactura en 2026, basado en una encuesta a 254 ejecutivos de manufactura y supply chain, revela que el uso de inteligencia artificial en la gestión de la cadena de suministro creció 18 puntos porcentuales en un año, uno de los mayores avances registrados entre las distintas funciones empresariales analizadas.

Los resultados muestran que la adopción tecnológica ya se encuentra ampliamente extendida. Cerca del 97% de los líderes consultados afirma que la IA está integrada en los flujos de trabajo centrales de fabricación y logística, mientras que 95% considera que su implementación será determinante para la competitividad futura de sus compañías.

En términos operativos, las herramientas basadas en IA se están utilizando para analizar patrones de consumo, anticipar necesidades de producción, gestionar redes de proveedores y detectar posibles disrupciones con mayor anticipación. El uso de estas soluciones permite procesar grandes volúmenes de datos generados por sensores, plataformas logísticas y sistemas empresariales.

El avance de estas tecnologías también responde a la necesidad de construir cadenas de suministro más resilientes. Las interrupciones registradas en los últimos años —desde la pandemia hasta tensiones geopolíticas y congestión en el transporte— han impulsado a los fabricantes a fortalecer sus capacidades de análisis y planificación.

En paralelo, muchas empresas están revisando la estructura geográfica de sus redes productivas, priorizando mayor proximidad a los mercados finales. Este enfoque busca reducir tiempos de transporte y mejorar la capacidad de respuesta frente a cambios en la demanda, en un contexto donde la velocidad y la flexibilidad se consolidan como factores clave de competitividad en la industria.