Comercio Internacional
Chile refuerza proyección frutícola hacia Vietnam tras Encuentro ASEAN 2025
Operadores vietnamitas amplían interés por fruta chilena más allá de la cereza, con foco en acuerdos de programación, estándares de retail y eficiencia logística para asegurar condición, trazabilidad y continuidad de suministro en la próxima temporada.
El mercado vietnamita comienza a consolidarse como un destino estratégico para la fruta chilena, con importadores que buscan ampliar su portafolio hacia especies de mayor valor y atributos diferenciados. Dos compañías presentes en ruedas de negocios recientes mantienen conversaciones activas para avanzar en productos “premium”, mientras Thủy Anh Fruits realizó en diciembre una visita técnica a Chile para sostener reuniones con nueve exportadoras, en una agenda coordinada por ProChile.
El desempeño de la cereza —que se ha convertido en la principal puerta de entrada al canal moderno vietnamita— actúa como referencia para la incorporación de nuevas categorías. A partir de esa experiencia, el trabajo comercial se está desplazando hacia acuerdos de mayor previsibilidad en volúmenes y ventanas de entrega, junto con una agenda operativa que reduzca fricciones en inspecciones, certificaciones y procesos de poscosecha.
El marco regulatorio que ordena el intercambio combina un Tratado de Libre Comercio vigente desde 2014 —que favorece el acceso al mercado mediante desgravaciones arancelarias— y una arquitectura sanitaria-operacional basada en acuerdos de cooperación y lineamientos técnicos entre autoridades fitosanitarias. Este “doble carril” define condiciones de ingreso, certificación y manejo de riesgos en origen y destino.
Durante 2024, este esquema fue reforzado con un Memorándum de Entendimiento entre los ministerios de Agricultura de ambos países, orientado a profundizar la cooperación en sanidad vegetal y desarrollo de capacidades. En la práctica, este instrumento acelera procesos de actualización de requisitos y abre espacio para ampliar la canasta exportable mediante visitas e inspecciones técnicas coordinadas.
La operación se materializa a través de protocolos por especie —como los lineamientos del SAG para cerezas y uva de mesa— que detallan exigencias para huertos, packing, frigoríficos, tratamientos y certificación fitosanitaria. En sentido inverso, Chile también ha formalizado ingresos de fruta vietnamita bajo requisitos específicos, como el mango fresco. Para 2025, la agenda prioriza la incorporación de nuevas especies y el afinamiento de procedimientos para mejorar tiempos logísticos, reducir costos y asegurar vida útil de la fruta en destino.