Logística y Distribución
Gestión de procesos y datos, el impulso hacia la eficiencia logística
La validación de controles financieros y la integración de sistemas de gestión de transporte elevan los estándares de confiabilidad de datos. El director comercial y co-fundador de Drivin, Nicolás Kunstmann, analiza las ventajas e importancia de este tipo de certificaciones en las operaciones logísticas.
La creciente digitalización del transporte de carga y la integración de sistemas en la cadena logística han elevado la exigencia sobre la calidad, trazabilidad y confiabilidad de los datos que circulan entre operaciones y finanzas, especialmente en modelos donde la información operativa impacta directamente en procesos contables y de facturación.
En este contexto, la renovación de la certificación SOC 1 Tipo II en Drivin marca un avance en el aseguramiento de la integridad de los procesos financieros asociados a la operación logística, en un contexto donde la digitalización del transporte impacta directamente en la contabilidad de las empresas.
Está orientado a validar los controles internos sobre información financiera procesada por plataformas tecnológicas, un sistema que gestiona datos como liquidaciones de pago a transportistas y registros contables derivados de la operación logística.
“Esta es una certificación de alto nivel diseñada para empresas de servicios (as-a-service) que manejan información que impacta directamente en los estados financieros de los clientes”, explicó en entrevista con Agenda Logística, Nicolás Kunstmann, director comercial y co-fundador de Drivin.
A diferencia de otras certificaciones centradas en ciberseguridad, este estándar evalúa la consistencia y exactitud de los procesos financieros a lo largo del tiempo. Su carácter “Tipo II” implica que los controles no solo están correctamente diseñados, sino que además han sido probados en operación durante un período prolongado, lo que eleva el nivel de exigencia y validación.
Para ejemplificar, Kunstmann señaló que “la Tipo I es una foto del momento, donde el auditor revisa si los controles están bien diseñados hoy. La del tipo II -que es la que renovamos- es una película, donde el auditor va a revisar si los controles funcionaron de manera efectiva, pero durante un periodo determinado, generalmente entre 6 a 12 meses”.
El alcance de esta certificación se basa en cuatro “objetivos de control”: el primero es seguridad logística, quien tiene acceso al sistema; el segundo, cambios en el software que se refiere a que cualquier actualización del software no rompa lo que hay actualmente; el tercero, operaciones del sistema, que hace relación a como se respaldan los datos y que pasa si hay una falla; y la cuarta, procesamiento de datos que implica que la información que entra al sistema se procese de manera adecuada.
En la práctica, esto se traduce en una mayor trazabilidad de los procesos logísticos que tienen impacto directo en la facturación de los clientes. Por ejemplo, la confirmación de una entrega o la existencia de rechazos parciales puede incidir en los montos finalmente facturados, lo que posiciona a este tipo de plataformas como un eslabón crítico en la cadena financiera.
Este enfoque cobra especial relevancia en modelos de operación donde la distribución está tercerizada, y donde la liquidación de pagos a transportistas depende de datos generados en terreno. La certificación permite garantizar que dichos cálculos no sean alterados y que los registros se mantengan íntegros. “¿Qué es lo que hace la SOC I? Garantiza que el cálculo no se pueda manipular y que los registros sean íntegros”, añadió el co-fundador de Drivin.
En paralelo, la compañía complementa este estándar con certificaciones de seguridad de la información como ISO 27001, orientadas a resguardar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos. Sin embargo, ambos marcos responden a objetivos distintos dentro de la operación tecnológica.
TMS y la reducción de la incertidumbre asociada al transporte
Más allá de la certificación, el avance de soluciones como los sistemas de gestión de transporte (TMS) está redefiniendo la visibilidad en la cadena de suministro. Estas plataformas permiten planificar rutas de forma optimizada y monitorear en tiempo real la ejecución de las entregas fuera de los centros de distribución. “El TMS es fundamental dentro de la visibilidad de la cadena de suministro”, sostuvo.
El TMS extiende la gestión logística más allá de los sistemas ERP tradicionales, incorporando control sobre la operación en ruta, cumplimiento de ventanas horarias y seguimiento detallado de cada despacho. Esto reduce la incertidumbre histórica asociada al transporte y mejora la eficiencia operativa ya que “te entrega visibilidad de todo lo que ocurre de la puerta del centro de distribución hacia afuera”.
La planificación automatizada de rutas permite además alinear la ejecución en terreno con las restricciones comerciales y logísticas de los clientes, evitando desvíos, incumplimientos y sobrecostos asociados a decisiones humanas. En este contexto, la visibilidad en tiempo real se transforma en un activo clave para la gestión logística, permitiendo contrastar el plan con la ejecución y detectar desviaciones de manera oportuna.
Otro componente relevante es la digitalización de las pruebas de entrega, que permite registrar en línea el estado de cada despacho y generar evidencia validada para procesos posteriores, incluyendo facturación y atención de clientes. A esto se suman herramientas como los gestores de incidencias, que facilitan la resolución de eventos en terreno mediante flujos de autorización remotos, reduciendo tiempos de respuesta y evitando rechazos innecesarios.
Las notificaciones automáticas a clientes finales también cumplen un rol operativo, al anticipar entregas y reducir tasas de no recepción, lo que impacta directamente en la eficiencia de la última milla. "Lo que hacen es poner de alerta al cliente para dos cosas: dejarlo tranquilo de que el paquete va en camino, y quitarle la ansiedad, que la persona no esté llamando al call center ni malgastando recursos en darle una respuesta que la podrías dar con una notificación proactiva", explicó Kunstmann.
En este escenario, la convergencia entre certificaciones de control financiero y herramientas de gestión logística avanzada refuerza el rol de plataformas en la digitalización de la cadena de suministro. La capacidad de asegurar integridad de datos, trazabilidad operativa y visibilidad en tiempo real se posiciona como un factor clave para mejorar la eficiencia, reducir riesgos y fortalecer la toma de decisiones en empresas con operaciones de transporte cada vez más complejas.