Comercio Internacional
Chile digitalizará certificación fitosanitaria para exportaciones a China
La implementación del sistema paperless elimina el uso de documentos físicos y optimiza los flujos logísticos en el principal mercado de destino para la fruta chilena.
La digitalización de procesos en el comercio exterior continúa avanzando como eje clave para mejorar la eficiencia logística y la trazabilidad en las exportaciones. En este escenario, Chile dará un paso relevante al implementar, desde el 20 de abril, un sistema de certificación fitosanitaria completamente electrónico para los envíos agrícolas y forestales con destino a China.
La medida posiciona al país como el primero en operar bajo un esquema 100% paperless en este ámbito, tras un trabajo conjunto entre el Servicio Agrícola y Ganadero y la Administración General de Aduanas de China. El sistema comenzará a regir en todos los puertos del país asiático, consolidando un proceso de modernización que apunta a fortalecer la seguridad sanitaria y la eficiencia operativa.
Desde el sector exportador, Frutas de Chile destacó que la certificación electrónica permite reducir tiempos y costos en la cadena logística, especialmente en productos perecibles. La eliminación del soporte físico evita retrasos asociados a pérdida de documentos o correcciones, permitiendo que la validación fitosanitaria se realice en segundos mediante transmisión digital.
El impacto es significativo considerando el volumen de envíos hacia China. Durante la temporada 2024/25, Chile exportó 770.613 toneladas de fruta fresca a ese mercado, con una alta concentración en cerezas (74%), seguidas por ciruelas (11%), nectarines (7%) y uvas de mesa (5%), lo que exige procesos logísticos ágiles y confiables.
La implementación del sistema se sustenta en un plan piloto iniciado en agosto de 2025, que operó durante más de ocho meses sin incidentes en la transmisión de datos ni retenciones en frontera. Este desempeño validó la estabilidad del modelo, habilitando su escalamiento a nivel nacional y su adopción plena en el comercio bilateral.
Además de eliminar el uso de papel, la certificación electrónica mejora la trazabilidad, reduce el riesgo de fraude documental y agiliza los procesos en frontera, configurando un cambio estructural en la gestión del comercio exterior. Con más de 663 mil toneladas certificadas en lo que va de la temporada 2025/26, Chile consolida una estrategia orientada a la digitalización, con potencial de replicarse en otros mercados estratégicos.