Comercio Internacional
Exportaciones de cítricos proyectan crecer 6% impulsadas por demanda de EE.UU.
La temporada 2026 prevé envíos por 530 mil toneladas, con Estados Unidos concentrando cerca del 80% de los despachos. El escenario ofrece oportunidades para la fruta chilena, aunque el sector mantiene atención sobre la calidad, los calibres y la evolución de la oferta internacional.
La temporada 2026 de exportación de cítricos avanza con perspectivas positivas para la industria chilena, en un contexto donde Estados Unidos continúa consolidándose como el principal destino de los envíos nacionales. Las proyecciones indican que el volumen exportado alcanzará las 530.000 toneladas, equivalente a un crecimiento de 6% respecto de la campaña anterior, impulsado por una demanda que se mantiene activa en el mercado norteamericano.
Las estimaciones sitúan a las mandarinas como la principal especie exportada durante este ejercicio, con un volumen cercano a las 190.000 toneladas, seguidas por naranjas (134.000 toneladas) y limones (131.000 toneladas). En el caso de las clementinas, las proyecciones iniciales podrían ajustarse debido al retraso observado en la Región de Coquimbo, principal zona productora, donde las altas temperaturas registradas durante el otoño demoraron el desarrollo del color de la fruta y el inicio de las cosechas.
El escenario comercial también presenta oportunidades para los exportadores chilenos. El término anticipado de la temporada peruana de clementinas, el retraso en las mandarinas de ese país y una menor disponibilidad de fruta local en Estados Unidos han generado una ventana favorable para la oferta chilena. En paralelo, las mandarinas nacionales podrían ingresar al mercado antes que el año pasado, aunque el sector monitorea el inicio más temprano de la producción en California y la evolución de la competencia durante las próximas semanas.
El comportamiento de cada especie, sin embargo, muestra realidades distintas. Mientras las naranjas chilenas enfrentarán un mercado donde aún existiría oferta de variedades Valencia producidas en Estados Unidos, los limones se insertan en un escenario internacional con una demanda sostenida, pero también con una elevada disponibilidad proveniente de distintos países exportadores. En este contexto, la industria considera que la calidad de la fruta, el adecuado estado de arribo y una cuidadosa selección de calibres serán determinantes para maximizar el desempeño comercial de la temporada.
Las cifras de avance reflejan este comportamiento dispar. Hasta la semana 24, las exportaciones de clementinas acumulaban 33.814 toneladas, un 26% menos que en igual período del año anterior, mientras que los limones registraban cerca de 22 mil toneladas, más del doble que en 2025, favorecidos por una cosecha sin interrupciones climáticas.
En tanto, las exportaciones de naranjas alcanzaban 1.902 toneladas, con Estados Unidos manteniéndose como uno de sus principales destinos junto a los mercados latinoamericanos. Frente a este escenario, la industria apuesta por aprovechar las ventanas comerciales disponibles y reforzar una estrategia centrada en fruta de alta calidad para responder a las exigencias del principal mercado de destino.