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Comercio Internacional

Monserrat Valenzuela asume liderazgo del Comité de Cítricos de Frutas de Chile

La nueva presidenta destacó el rol de la actividad como generadora de empleo.

La designación marca una nueva etapa para la industria chilena de los cítricos, con foco en crecimiento exportador, diversificación de mercados y fortalecimiento técnico-productivo.

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En sesión de directorio y por decisión unánime, Monserrat Valenzuela fue elegida como nueva presidenta del Comité de Cítricos de Frutas de Chile, asumiendo el cargo tras la gestión de Juan Enrique Ortúzar. Ingeniera agrónoma de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Valenzuela cuenta con más de una década de trayectoria en la entidad, donde ingresó en 2012 y posteriormente lideró como directora ejecutiva.

La nueva presidenta señaló que su nombramiento refleja el trabajo sostenido del comité y de las empresas asociadas, destacando la continuidad de una agenda orientada a la investigación, la difusión técnica y la promoción internacional. En ese marco, indicó que se buscará consolidar avances y profundizar iniciativas que aporten valor sostenible a la industria, en línea con los desafíos del sector exportador.

Desde el punto de vista productivo, Valenzuela subrayó que la citricultura chilena ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado por la expansión de la superficie plantada —especialmente en mandarinas—, la incorporación de tecnologías en huertos y procesos de poscosecha, y un mayor posicionamiento en mercados internacionales.

Asimismo, destacó el rol de la actividad como generadora de empleo en períodos de menor actividad agrícola, particularmente durante el invierno, lo que refuerza su importancia dentro de la matriz frutícola nacional y su impacto en la cadena de suministro agroexportadora.

En materia de desafíos, la nueva presidenta apuntó a la gestión fitosanitaria, la disponibilidad hídrica y la diversificación de destinos. Si bien Estados Unidos continúa siendo el principal mercado, advirtió sobre la necesidad de reducir la dependencia, avanzando en mercados como México para cítricos en general, y Asia —incluyendo China, Corea del Sur y Japón— para limones, en un contexto de mayor exigencia y volatilidad en el comercio internacional.