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Logística y Distribución

Mujeres líderes y el impulso para una nueva etapa en la logística nacional

Mabel Leva, directora ejecutiva de Conecta Logística, y Doris Dilva, presidenta de Winlog.

Con una presencia cercana al 18% del empleo del sector, la participación femenina crece en áreas de gestión y toma de decisiones. En conversación con Agenda Logística, la directora ejecutiva de Conecta Logística, Mabel Leva, y la presidenta de Winlog, Doris Silva, analizan y proyectan la presencia y relevancia de la mujer en la logística chilena.

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La participación femenina en el sector logístico chileno ha ido aumentando de manera gradual en los últimos años, aunque aún se mantiene por debajo de otros rubros de la economía. Diversos análisis del mercado laboral estiman que entre 16% y 18% del empleo en actividades de transporte y almacenamiento es ocupado por mujeres, lo que refleja un avance paulatino en un sector históricamente masculinizado, pero todavía con amplias brechas de género.

La presencia femenina varía significativamente según el tipo de función dentro de la cadena logística. Mientras en áreas administrativas, planificación o gestión la participación es mayor, en cargos operativos -especialmente aquellos vinculados al transporte de carga- los porcentajes siguen siendo considerablemente bajos. En términos generales, se estima que alrededor del 20% de los puestos vinculados a actividades logísticas son desempeñados por mujeres.

Uno de los mayores desafíos se observa en el transporte terrestre de carga. En Chile, la participación femenina entre conductores profesionales es aún limitada, lo que se refleja en el número de licencias de conducción para camiones de alto tonelaje. Datos recientes indican que solo cerca del 1,4% de las licencias profesionales A5, necesarias para conducir camiones articulados, han sido otorgadas a mujeres, lo que evidencia una brecha estructural en este segmento clave del sistema logístico.

En contraste, la presencia femenina muestra mayores avances en posiciones de liderazgo dentro del sector. En el rubro de transporte y almacenamiento, cerca del 29,4% de los cargos directivos son ocupados por mujeres, una cifra que ha ido creciendo en los últimos años y que refleja un mayor acceso a roles de toma de decisiones en empresas vinculadas a la cadena de suministro, terminales portuarios, operadores logísticos y compañías de transporte.

Diversos actores de la industria coinciden en que ampliar la participación femenina representa una oportunidad estratégica para el desarrollo del sector. Programas de capacitación, iniciativas público-privadas y políticas de diversidad impulsadas por empresas y organismos del ámbito logístico buscan reducir las brechas existentes, especialmente en áreas operativas. En un contexto marcado por la escasez de conductores y la creciente sofisticación de las cadenas de suministro, la incorporación de más mujeres aparece como un factor clave para fortalecer la disponibilidad de talento y mejorar la competitividad del sistema logístico nacional.

Contar con equipos con diversidad mejora la capacidad de adaptación.

No se trata de sumar mujeres solamente por sumar

Para la directora ejecutiva de Conecta Logística, Mabel Leva, “la incorporación de más mujeres en logística no es solo una cuestión de equidad, sino también de desempeño. Cuando equipos que toman decisiones en operaciones, planificación o comercio exterior incorporan miradas diversas, suelen anticipar mejor los problemas, gestionar de forma más integral los riesgos y encontrar soluciones más creativas. En un sector tan complejo como la logística -donde intervienen infraestructura, tecnología, coordinación de actores y eficiencia operativa- contar con equipos con diversidad mejora la capacidad de adaptación y la calidad de las decisiones”.

Agregó que además “se amplía la base de talento disponible para un sector que hoy enfrenta importantes desafíos y en el que hay espacio para crecer. Según datos del Barómetro de la Logística de Comercio Exterior, el nivel de satisfacción de las empresas operadoras con la disponibilidad de capital humano para cubrir vacantes laborales se sitúa en un 38%, dando cuenta de mayor necesidad de capital humano en sus operaciones”.

Por su parte, Doris Silva, presidenta de Winlog, indicó que “el impacto es real y mucho más profundo de lo que a veces se percibe. No es solo sumar mujeres a una planilla, es sumar nuevas formas de pensar, de gestionar y de priorizar. En logística todo es coordinación, tiempos ajustados y mucha presión. Cuando se incorporan más mujeres en operaciones, planificación o comercio exterior, suele haber más análisis, más orden y mayor anticipación de riesgos. Nos empezamos a preguntar antes qué puede fallar y eso permite prevenir problemas que después pueden costar tiempo, dinero y reputación”.

“Cuando hay mayor diversidad, las conversaciones se vuelven más completas. Se cuestionan más las decisiones, se evalúan distintos escenarios y eso eleva la calidad del resultado final. No es decidir rápido por decidir, es mirar más variables. No se trata de quién tiene la razón, sino de tomar mejores decisiones para toda la cadena y esto impacta directamente en la resiliencia. Hoy la cadena de suministro vive en permanente incertidumbre por conflictos geopolíticos, crisis portuarias, variaciones de tarifas, restricciones regulatorias y, en ese contexto, la diversidad en la toma de decisiones aumenta la capacidad de adaptación”, explicó Silva.

El liderazgo femenino suele incorporar una mirada más integral del negocio.

El aporte de la mujer en el mundo logístico: el equilibrio

La presidenta de Winlog destacó que “algo que para mí es muy relevante es que cuando una mujer ocupa espacios en cargos estratégicos, su presencia se normaliza, lo que genera abrir puertas a más talentos. Una industria más diversa es más moderna, más adaptable y más preparada para responder a clientes globales. Finalmente, no se trata de hombres versus mujeres, se trata de sumar miradas distintas para que la cadena funcione mejor. Cuando eso pasa, el impacto se refleja en resultados concretos”.

Consultada sobre cómo contribuye el liderazgo femenino a mejorar la toma de decisiones, la innovación y la sostenibilidad en empresas logísticas y portuarias, la directora ejecutiva de Conecta Logística, Mabel Leva, sostuvo que “la diversidad en los equipos de liderazgo está asociada a mayores niveles de innovación, porque se combinan distintas formas de analizar los problemas. En un contexto en que la logística enfrenta desafíos como la digitalización, la descarbonización y la presión por mayor eficiencia, ampliar la diversidad en la toma de decisiones es una ventaja competitiva real para las empresas y para el sector en su conjunto”.

En tanto, Doris Silva, señaló que, “desde una perspectiva de competitividad y eficiencia, veo que el liderazgo femenino aporta algo clave: equilibrio. En logística y en el mundo portuario, donde todo es presión, un buque atrasado, una tarifa que sube, una carga detenida, ese equilibrio es estratégico. No se trata solo de reaccionar rápido, sino de asegurarse de que la decisión no resuelva un problema hoy generando tres más mañana. En la toma de decisiones, muchas mujeres lideran desde la escucha y la colaboración, y no debe confundirse con falta de firmeza, al contrario, significa integrar más variables antes de decidir”.

Agregó que “el liderazgo femenino suele incorporar una mirada más integral del negocio, no solo cuánto estamos ganando sino cómo lo estamos haciendo. Se ponen sobre la mesa temas como cumplimiento, trazabilidad, impacto ambiental y desarrollo del talento. Hoy, las empresas que integran estos factores no solo son más responsables, son más competitivas. En definitiva, el liderazgo femenino no es una tendencia ni una cuota, es una ventaja estratégica porque mejora la calidad de las decisiones, fortalece los equipos y prepara a la empresa para competir en un entorno cada vez más exigente y cambiante”.

En este escenario, distintos actores del sector coinciden en que avanzar hacia una mayor participación femenina no solo responde a una agenda de equidad, sino también a una necesidad estructural para el desarrollo de la logística chilena. A medida que la industria enfrenta desafíos vinculados a la digitalización, la sostenibilidad y la creciente complejidad de las cadenas de suministro, ampliar la diversidad en los equipos de trabajo -desde operaciones hasta la alta dirección- aparece como un factor clave para fortalecer la competitividad, la innovación y la capacidad de adaptación del sistema logístico nacional.