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Comercio Internacional

Chile y la búsqueda de la madurez en la relación comercial con ASEAN

El bloque está compuesto por diez economías del Sudeste Asiático.

La región, que reúne a diez economías y un mercado de 680 millones de habitantes, aparece como un espacio clave para la diversificación comercial chilena. Pablo Urria, jefe de la División Asia y Oceanía en la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, destaca el avance de acuerdos bilaterales, nuevas negociaciones y el proceso de adhesión al RCEP.

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La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se ha consolidado como uno de los polos de mayor dinamismo económico a nivel global y como un mercado clave dentro de las estrategias de diversificación comercial de Chile. En un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y reconfiguración de las cadenas de suministro, la región aparece como un espacio relevante para ampliar vínculos comerciales, fortalecer la inserción internacional y generar nuevas oportunidades para las exportaciones.

Pablo Urria, jefe de la División Asia y Oceanía en la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), -en el marco del webinar organizado por la Fundación Chilena del Pacífico sobre el tema- abordó el valor estratégico que Chile asigna a la región, así como los avances y desafíos de la agenda comercial con los países que integran el bloque. En su exposición destacó que ASEAN agrupa a economías que, pese a sus diferencias de desarrollo, han logrado consolidar un esquema de integración regional que mantiene vigencia desde 1967.

El bloque está compuesto por diez economías del Sudeste Asiático que, en conjunto, pueden evaluarse como la quinta economía del mundo. Además, representan un mercado de aproximadamente 680 millones de habitantes, lo que lo posiciona como un destino relevante para el comercio global. Urria subrayó que “ellos, como ASEAN, puede evaluarse como la quinta economía, y lo más interesante es que estamos hablando de un mercado de 680 millones”.

A ello se suma el dinamismo económico que ha caracterizado a la región durante las últimas décadas. Las proyecciones indican que las economías del bloque mantendrán tasas de crecimiento superiores al promedio mundial, con estimaciones cercanas al 4,3% para 2026 y 4,5% para 2027. Dentro de este escenario destacan economías como Vietnam, Indonesia y Filipinas, que han mantenido un crecimiento sostenido. En particular, Vietnam aparece como una de las economías más dinámicas del bloque.

El Sudeste Asiático también se caracteriza por su amplia red de acuerdos comerciales. Además de tratados bilaterales, los países de ASEAN participan en acuerdos plurilaterales relevantes, entre ellos el Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP), que integra también a China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.

En términos comerciales, la región presenta una fuerte orientación exportadora y una creciente participación en las cadenas globales de valor. Según explicó el representante de Subrei, “hay que destacar la característica exportadora que tienen los países ASEAN y el crecimiento de su participación en el comercio mundial, principalmente vinculada al sector industrial”.

El comercio del bloque muestra además una estructura particular en cuanto a socios comerciales. China destaca como uno de los principales proveedores, mientras que Estados Unidos figura entre los principales destinos de exportación. A ello se suma un alto nivel de comercio intraasiático, reflejo del proceso de integración regional que caracteriza a estas economías.

ASEAN concentra gran parte de sus exportaciones en productos industriales.

Un socio clave para Chile en materia de inversiones

Para Chile, ASEAN representa una oportunidad relevante dentro de la estrategia de diversificación comercial. Sin embargo, el intercambio bilateral todavía es limitado. Actualmente el bloque representa alrededor del 2% del comercio total del país, con un volumen cercano a US$ 5.000 millones.

“A pesar de que esta política de incorporación y profundización con ASEAN se viene trabajando hace mucho tiempo, sigue siendo un desafío en términos del porcentaje de comercio que desarrollamos con esa zona”, indicó Urria. Dentro del intercambio destacan como principales socios Vietnam, Tailandia, Indonesia y Malasia. No obstante, las cifras muestran que Chile importa más desde el Sudeste Asiático de lo que exporta hacia esa región.

La composición del comercio también refleja diferencias estructurales entre ambas partes. Mientras los países de ASEAN concentran gran parte de sus exportaciones en productos industriales, Chile mantiene una canasta dominada por recursos naturales y alimentos. “Nosotros importamos fundamentalmente productos catalogados dentro de la industria y exportamos cobre y agroindustria”, explicó.

En materia de inversiones, la relación también presenta niveles acotados. De acuerdo con la Subrei, los flujos de capital entre ambas regiones siguen siendo reducidos y todavía existe un amplio margen para fortalecer la presencia de inversiones. Uno de los hitos relevantes en esta relación fue la incorporación de Chile como primer socio de desarrollo de ASEAN en América Latina, una condición que ha permitido impulsar iniciativas de cooperación en áreas como minería, economía digital, comercio y género.

“Ellos lo que más demandan es precisamente un socio de desarrollo y cooperación, y nos han pedido trabajar en varias áreas donde Chile tiene experiencia”, afirmó Urria. No obstante, el desarrollo de esta agenda enfrenta restricciones presupuestarias que limitan la implementación de proyectos de mayor alcance. “Este gran desafío que significa desarrollar una agenda de cooperación se enfrenta a un cada vez más escaso presupuesto”, agregó.

En paralelo, la estrategia chilena ha buscado avanzar en acuerdos comerciales con las principales economías del bloque. Este proceso comenzó a mediados de los años 2000 con el acuerdo P4 junto a Singapur y Brunei, y posteriormente se ampliaron los tratados con otras economías de la región.

Uno de los acuerdos más recientes corresponde a Indonesia, que entró en vigor en 2019 para el comercio de bienes y posteriormente incorporó el capítulo de servicios. Actualmente ambos países negocian un acuerdo de inversiones para completar el marco jurídico del intercambio bilateral. “Hoy día estamos empezando una negociación para poder completar todo el marco jurídico con Indonesia en comercio de bienes, servicios e inversiones”, explicó Urria.

ASEAN seguirá siendo un socio estratégico dentro de la política comercial.

La importancia del proceso de admisión al RCEP

Otro frente relevante corresponde a la negociación de un acuerdo comercial con Filipinas, país que cuenta con cerca de 100 millones de habitantes y una clase media en expansión. Las conversaciones se encuentran avanzadas y el gobierno espera poder concluirlas durante el primer semestre. “Estamos en una etapa muy cercana al cierre y somos optimistas de que en este primer semestre podríamos concluir este acuerdo”, señaló.

En paralelo, Chile impulsa su proceso de adhesión al RCEP, considerado el mayor acuerdo comercial del mundo en términos de población y tamaño económico. Aunque se trata de un tratado menos ambicioso que otros como el CPTPP, su valor radica en la magnitud del bloque y la presencia de las principales economías asiáticas.

Desde la Subrei señalan que la incorporación tiene un fuerte componente estratégico. “Hoy día el principal desafío es geopolítico y para nosotros es muy importante poder ser parte de este acuerdo”, afirmó Urria. El proceso de adhesión ya se encuentra en curso. Chile presentó su solicitud formal y actualmente se desarrolla la evaluación administrativa previa a la creación de un grupo de trabajo de adhesión que debería darse en el primer semestre de este año.

Para la autoridad, ASEAN seguirá siendo un socio estratégico dentro de la política comercial chilena. Pese a los avances alcanzados, el nivel actual de intercambio evidencia que todavía existe un amplio espacio para profundizar la relación. “El gran desafío es lo que viene, cómo concretar ese potencial”, concluyó.

En ese contexto, la profundización de los vínculos con ASEAN seguirá siendo una prioridad dentro de la política de inserción internacional de Chile, tanto por su dinamismo económico como por su creciente peso en el comercio global. El desafío, coinciden, estará en transformar ese potencial en mayor intercambio, inversión y cooperación, aprovechando los acuerdos comerciales vigentes y las nuevas instancias de integración regional que se abren en Asia.