Logística y Distribución
Informe señala que automatización avanza hacia modelos colaborativos en almacenes
Un estudio plantea que la eficiencia logística ya no depende únicamente de incorporar más robots, sino de mejorar la coordinación entre sistemas automatizados y trabajadores.
Antes que una carrera por reemplazar personas, la nueva etapa de la automatización de almacenes parece orientarse a perfeccionar la interacción entre tecnología y capital humano. Esa es una de las principales conclusiones de una investigación reciente que analiza cómo la colaboración dinámica entre operadores y flotas de robots puede elevar los niveles de productividad y flexibilidad en las operaciones logísticas.
El estudio, desarrollado por especialistas de la Universidad de Rutgers y publicado por INFORMS, sostiene que los mejores resultados se obtienen cuando los robots actúan de manera coordinada y adaptativa, ajustando sus funciones según las condiciones operativas del momento. Este enfoque se inspira en los comportamientos colectivos observados en la naturaleza, donde grupos organizados responden a cambios sin depender de un control centralizado.
La investigación surge en un contexto de fuerte expansión de la automatización en la cadena de suministro. Las empresas continúan aumentando sus inversiones en robótica, inteligencia artificial y sistemas de gestión avanzados para enfrentar desafíos como la escasez de mano de obra, la necesidad de mayor velocidad operativa y el crecimiento sostenido del comercio electrónico.
Las proyecciones de mercado respaldan esta tendencia. De acuerdo con estimaciones de Gartner, hacia 2030 la mitad de los nuevos almacenes construidos en mercados desarrollados estarán diseñados con una fuerte orientación hacia la robótica, mientras que para 2028 cerca del 80% de los centros de distribución contará con algún nivel de automatización en sus procesos.
Pese al avance tecnológico, los investigadores destacan que las personas seguirán desempeñando un papel clave en tareas de supervisión, resolución de incidencias, mantenimiento y toma de decisiones complejas. En este escenario, el desafío para la logística moderna no será elegir entre humanos o robots, sino diseñar operaciones capaces de integrar ambos recursos de forma eficiente, flexible y escalable para responder a las exigencias de las cadenas de suministro del futuro.