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Agro: ajuste al Mepco y posibles alzas mantiene en alerta al sector exportador

“Vamos a actuar con decisión y rapidez.", señaló el ministro de Hacienda.

El eventual ajuste al Mepco genera preocupación en el sector exportador agrícola, donde el alza de los combustibles impacta directamente en costos productivos, transporte y logística de exportación, en un contexto de alta presión sobre la competitividad.

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El incremento del precio internacional del petróleo reactivó la discusión sobre el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), en un escenario marcado por la volatilidad energética global. Frente a este contexto, el Gobierno inició una revisión del instrumento, considerando el impacto fiscal que implica sostener su operación en un periodo de altos precios del crudo.

Desde el Ejecutivo se ha enfatizado que el Mepco no elimina las variaciones externas, sino que permite distribuirlas en el tiempo para evitar alzas bruscas en el mercado interno. Sin embargo, el sostenido aumento del petróleo —que podría superar los US$100 por barril— eleva significativamente el costo fiscal del mecanismo, con estimaciones que apuntan a desembolsos cercanos a los US$3.000 millones si esta tendencia se prolonga.

En este contexto, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipó que el Gobierno prepara ajustes al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), cuyos detalles serán definidos en el corto plazo, en medio de una alta volatilidad en los mercados. La autoridad advirtió que “estamos enfrentando una situación bien compleja con motivo de la guerra en Medio Oriente”, subrayando que el desafío es equilibrar la sostenibilidad fiscal con la necesidad de mitigar el impacto en hogares y sectores productivos.

Asimismo, enfatizó que “vamos a actuar con decisión y rapidez. No vamos a esperar a que la fortuna dé vuelta las cosas mientras gastamos US$200 millones por semana”, reflejando la presión que implica mantener el mecanismo, en un escenario donde el costo de los combustibles incide directamente en la logística y la actividad económica.

Este escenario, y la posibilidad de introducir cambios, generó reacciones en distintos sectores, particularmente en el transporte de carga. Desde la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile advirtieron que “necesariamente, una modificación cambiaría la estructura de precios de la cadena logística, dado que el fin de la amortiguación impactaría los precios de las mercaderías, de las que el 95% son movilizadas por transporte terrestre, cuyo destino son los consumidores finales”.

En el ámbito académico, el director del Centro de Transporte y Logística de la Universidad Andrés Bello, Julio Villalobos, explicó que “si reduce su capacidad de amortiguar alzas, la reacción natural de las empresas de transporte y logística es traspasar eso a precio”. En esa línea, agregó que “si los generadores de carga o las cadenas logísticas se ven enfrentados a un alza de tarifas de transporte y logística, eso se va a los precios de los productos finales”, lo que impacta en consumo y actividad económica.

Villalobos también advirtió que los desfases en los mecanismos de reajustabilidad de tarifas pueden tensionar la operación de las empresas. “La dinámica es que se van a ver afectadas muchas empresas de transporte porque sus mecanismos de reajustabilidad a veces están desplazados en el tiempo (…) es el transportista quien tiene que amortiguar durante ese período el sobrecosto del petróleo”, señaló, anticipando presiones financieras en el sector.

Por su parte, el economista Juan Ortiz, del OCEC de la Universidad Diego Portales, subrayó las limitaciones estructurales del sistema. “El margen de maniobra es muy limitado porque hay nula sustituibilidad de este producto en particular”, indicó, añadiendo que, debido a la inelasticidad de la demanda, “la incidencia en cuanto al alza de precios se termina traspasando (…) en una cadena en cuanto a mayores precios al consumidor final”. En este escenario, el debate sobre el Mepco trasciende lo fiscal y se instala como un factor clave en la estabilidad de los costos logísticos y el costo de vida.

Víctor Catán, presidente de Fedefruta.

“Nos pega donde más nos duele: en la línea de flotación”

En tanto, el posible ajuste al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) comenzó a generar alertas en el sector agrícola, en un contexto de alza sostenida del petróleo y creciente presión sobre el gasto público. La discusión se da en medio de un escenario internacional complejo que está encareciendo los costos energéticos y operativos de la economía.

Desde el agro advierten que cualquier modificación al sistema podría traducirse en incrementos inmediatos en el precio de los combustibles, con impacto directo en la estructura de costos productivos. El efecto no solo se limita al uso de maquinaria agrícola, sino que también se extiende al transporte de insumos y productos, así como a los fletes marítimos, en un entorno ya tensionado por la volatilidad del tipo de cambio.

"El combustible es muy importante. El costo del transporte, del barco y del flete ha aumentado significativamente, y dentro de los costos de producción también es muy relevante por la maquinaria agrícola", señaló el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker en conversación con Radio Agricultura.

En este contexto, el sector ha planteado la necesidad de evaluar mecanismos de compensación que permitan mitigar los efectos de una eventual alza, considerando que el combustible representa un insumo crítico en la operación agrícola. La preocupación apunta a evitar un deterioro en la competitividad, especialmente en actividades intensivas en transporte y logística.

Para el presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile (Federuta), Víctor Catán, “es un tema muy complejo porque no solamente son los 300 pesos que pudiese subir el combustible o los combustibles fósiles como el petróleo, sino que también las consecuencias que ello tiene. De pronto ya nos anunciaron un alza de más de mil dólares por los contenedores que van a Estados Unidos, los fertilizantes y una serie de defectos que se producen”.

Agregó que “nosotros estamos impedidos de poder traspasar la totalidad de esos costos a los consumidores, así que esto nos pega donde más nos duele: en la línea de flotación. Por eso es importante que un país serio como el nuestro mantenga reservas y pueda hacer uso de ellas cuando se requieren. Lamentablemente sabemos que el Mepco está sin fondos y que el Estado no cuenta con la suficiente solvencia como para poder apalancar 200 millones de dólares semanales, que es lo que implica esta diferencia”.

El debate sobre el Mepco se ha intensificado en los últimos días debido al alto costo fiscal que implica su mantención en escenarios de precios elevados del crudo. Si bien el mecanismo ha permitido amortiguar variaciones bruscas desde su implementación en 2014, el actual contexto ha reabierto la discusión sobre su sostenibilidad y su capacidad para equilibrar estabilidad de precios con responsabilidad fiscal.