E-Commerce
Informe señala que Chile avanzará hacia pagos instantáneos personalizados
Un informe de Okto Payments proyecta que TEF y soluciones QR seguirán ganando terreno en Chile, mientras la automatización, la orquestación de pagos y la hiperpersonalización se vuelven claves para reducir fricción y mejorar la conversión en comercio electrónico y servicios digitales.
América Latina entra a 2026 con un nuevo punto de inflexión en pagos digitales: tras un 2025 marcado por el avance de los pagos instantáneos (con Pix en Brasil superando al efectivo), el siguiente salto estará en la automatización y personalización. Así lo plantea un informe de Okto Payments, que anticipa que la ventaja competitiva ya no será solo “pagar rápido”, sino orquestar inteligentemente la experiencia de pago, depósito y retiro, especialmente en comercio electrónico y servicios digitales.
Para Chile, el reporte sitúa a TEF (Transferencia Electrónica de Fondos) como el eje del crecimiento en pagos instantáneos, con un Banco Central comprometido en mejorar esta tecnología. El reporte proyecta que, a medida que avance la interoperabilidad y aumente la familiaridad del usuario, las transferencias bancarias instantáneas y soluciones basadas en QR se consolidarán como un método central para transacciones en plataformas online, reduciendo fricciones y fortaleciendo la continuidad operativa.
En paralelo, el informe identifica una tendencia regional hacia pagos instantáneos recurrentes, un terreno donde Brasil acelera con Biometric Pix y Pix Automático. En Chile, aunque el modelo aún está en desarrollo, la evolución de TEF y los avances regulatorios y tecnológicos abren espacio para incorporar funcionalidades similares en el corto plazo, lo que podría impactar directamente la eficiencia de cobros periódicos en servicios, suscripciones y pagos programados.
Otro vector relevante es la tokenización, que según Okto Payments pasará de lo experimental a ser parte estructural del sistema financiero. Si bien Brasil lidera con más de US$ 1.000 millones en activos tokenizados, el efecto esperado en la región es transversal: mayor seguridad al reemplazar datos sensibles por tokens, y liquidaciones más rápidas. En términos operativos, esto apunta a reducir riesgos de fraude y mejorar la trazabilidad de transacciones digitales.
Para el comercio electrónico se plantea que la orquestación de pagos será obligatoria para empresas medianas y grandes. La lógica es reducir el costo de transacciones fallidas mediante enrutamiento entre múltiples procesadores, cambios automáticos de proveedor ante fallas y administración de métodos locales desde una sola integración. Aunque el dato de pérdidas por fricción se cuantifica con fuerza en Brasil, la advertencia es extrapolable a Chile por el impacto directo en conversión y continuidad de ventas online.
Finalmente, el informe pone el foco en la hiperpersonalización como principal brecha competitiva. En Chile, un 45,9% de consumidores declara que los comercios no adaptan los métodos de pago a sus preferencias, cifra alineada con Argentina y Brasil. En este escenario se concluye que el diferencial 2026 no será solo ofrecer pagos instantáneos, sino presentar la opción correcta al usuario correcto, evitando fricción en una etapa crítica donde la demora o complejidad del pago puede traducirse en abandono y pérdida de ingresos.