Marítimo Portuario
Cabotaje y cadena de frío: el desafío de la logística desde Región de Magallanes
La competitividad de las exportaciones depende de una cadena logística eficiente, integrada y colaborativa, donde el transporte marítimo es solo uno de los eslabones para conectar Magallanes con los mercados internacionales.
La competitividad de las exportaciones chilenas no depende únicamente del transporte marítimo ni de la disponibilidad de contenedores, sino del desempeño coordinado de toda la cadena logística. Ese fue uno de los principales planteamientos realizados por el representante de Transmares en Punta Arenas, César Rojas, quien llamó a abordar los desafíos del cabotaje desde una perspectiva integral, poniendo el foco en las necesidades reales de los exportadores y en la articulación entre todos los actores del sistema.
En ese contexto, y en el marco del webinar organizado por Agenda Logística sobre competitividad e innovación logística, el ejecutivo sostuvo que "hoy día el exportador no se levanta pensando en si va a hacer el cabotaje marítimo o en qué tipo de transporte lo va a hacer. Hoy día el exportador piensa aún más simple, que su carga llegue a tiempo, segura y al menor costo posible".
Explicó que el cabotaje marítimo debe entenderse como un componente estratégico para resguardar la cadena de frío y asegurar la continuidad operacional, más que como un servicio aislado dentro del proceso de exportación. Asimismo, destacó la trayectoria de más de 57 años de Transmares en Magallanes y el trabajo que la empresa desarrolla para acercarse a exportadores, pymes y grandes compañías.
Rojas también destacó el potencial de los puertos del Biobío como una alternativa para fortalecer la conectividad entre el extremo sur del país y los mercados internacionales. Según explicó, la disponibilidad de infraestructura, la capacidad para recibir naves de manera programada y la existencia de itinerarios regulares permiten ofrecer una solución confiable para el transporte de carga, contribuyendo a mejorar la competitividad de distintos sectores productivos.
Otro de los ejes de su exposición estuvo centrado en la sostenibilidad. El representante de Transmares afirmó que la reducción de la huella de carbono debe transformarse en un elemento generador de valor para la cadena logística, promoviendo un mayor uso del transporte marítimo y una mejor coordinación entre plantas de proceso, puertos y operadores.
En esa línea, señaló que "necesitamos que la carga, ojalá desde la bodega, pase por la menos cantidad de personas o por la menos cantidad de procesos durante la exportación", agregando que "la sostenibilidad tiene que generar valor" para fortalecer la competitividad de las exportaciones.
El ejecutivo también advirtió que el aumento de costos logísticos, las tarifas portuarias, el precio de los combustibles y otros factores externos terminan impactando directamente en la rentabilidad de los exportadores. Como ejemplo de avances, destacó los beneficios que ha generado la Ley Navarino para las exportaciones desde Magallanes, permitiendo que el contenedor salga sellado desde la planta y llegue al cliente final sin procesos intermedios, reduciendo costos y manipulaciones de la carga. A su juicio, este tipo de iniciativas demuestra que es posible aumentar la competitividad mediante procesos más eficientes y una mejor integración logística.
El representante del sector destacó que la eficiencia logística del cabotaje y la cadena de frío depende de la coordinación entre exportadores, navieras, terminales portuarios y organismos públicos. El llamado apuntó a avanzar hacia procesos más integrados, con menor manipulación de la carga y mayor estandarización operativa, de manera de reducir tiempos, costos y riesgos en el traslado de mercancías desde las regiones australes hacia los principales corredores de exportación del país.