Comercio Internacional
Industria del kiwi chileno apuesta por calidad para consolidar expansión global
El aumento del consumo internacional y los buenos retornos impulsan nuevas inversiones en la industria nacional. El crecimiento del kiwi amarillo y el cumplimiento de estándares de madurez aparecen como claves para sostener la competitividad exportadora hacia 2030.
La industria chilena del kiwi enfrenta un escenario internacional favorable, marcado por un mayor consumo global y mejores retornos para los productores. En este contexto, las empresas exportadoras buscan consolidar el crecimiento del sector mediante estrategias centradas en la calidad del producto, el cumplimiento de estándares técnicos y una mayor coordinación entre los actores de la cadena.
Desde la perspectiva de los productores y exportadores, el momento actual abre oportunidades para reposicionar esta fruta en los mercados internacionales. Gonzalo Gajardo, gerente comercial de Exportadora Subsole, sostiene -en entrevista con Frutas de Chile- que el “renacer del kiwi” dependerá principalmente de ofrecer una experiencia de consumo superior, lo que implica reforzar la calidad desde el origen y asegurar parámetros adecuados de madurez antes de la exportación.
La compañía moviliza entre 5 y 6 millones de kilos de kiwi por temporada, principalmente de la variedad verde Hayward, mientras que cerca de 500 mil kilos corresponden a kiwi amarillo. Este último se produce en plantaciones ubicadas en la comuna de San Vicente, zona que ofrece condiciones sanitarias favorables, sin presencia de enfermedades como PSA o Verticillium, lo que ha permitido desarrollar programas productivos de largo plazo con resultados positivos.
El crecimiento del kiwi amarillo se ha impulsado gradualmente mediante nuevas plantaciones y proyectos varietales. En los últimos dos años, Subsole ha incorporado cerca de 20 hectáreas con variedades de la empresa Gingold, incluyendo el cultivar Yin-Yang. Sin embargo, la expansión se ha realizado de forma gradual y principalmente con financiamiento propio, considerando que muchos productores aún prefieren mantener plantaciones de kiwi verde debido a su buen desempeño comercial.
En materia de mercados, la exportadora mantiene una estrategia diversificada. Europa concentra el mayor volumen de kiwi amarillo, mientras que Japón sigue siendo un destino relevante, especialmente por su capacidad de almacenamiento y comercialización extendida. También existen envíos a cadenas de supermercados en Estados Unidos y Brasil. En este escenario, Gajardo afirma que el liderazgo de Zespri y de Nueva Zelanda en el segmento de kiwi amarillo funciona más como un complemento que como una competencia directa, ya que su inversión en marketing contribuye a expandir el consumo global de la categoría.
De cara a los próximos años, el ejecutivo proyecta un panorama optimista para el sector, aunque advierte que la sostenibilidad del negocio dependerá de mantener altos estándares de calidad. A pesar de que la superficie plantada en Chile se redujo desde unas 12.000 hectáreas a cerca de 7.000 en la actualidad, el nivel del producto ha mejorado significativamente. En esa línea, recalca que respetar el Programa de Aseguramiento de Madurez (PAM) y garantizar fruta con buen nivel de azúcar, materia seca y condición de llegada será clave para asegurar la repetición de compra y sostener los retornos al productor en el horizonte hacia 2030.