Logística y Distribución
PLC: Aeropuerto Internacional avanza con control de camiones y accesos
El Plan de Logística Colaborativa avanza con un sistema de citación por voucher para regular el retiro de importaciones y reducir congestión en el buffer. La agenda incluye refuerzo de fiscalización y habilitación de estacionamientos de respaldo para mejorar la fluidez operativa en temporada alta.
El Plan de Logística Colaborativa (PLC) en el Aeropuerto Internacional avanza con un paquete de iniciativas orientadas a ordenar los flujos de carga, reducir congestión y mejorar el uso de infraestructura crítica para importaciones y exportaciones. Las propuestas apuntan a resolver brechas operativas detectadas en los accesos, estacionamientos y procesos de retiro de mercancías.
Según informó Javier González, facilitador de Transporte Aéreo en Junta de Aeronáutica Civil del Ministerio de Transportes, una de las primeras medidas se concentra en los almacenes de importación, donde se está implementando un sistema de control de transportistas y camiones que concurren a retirar carga desde los terminales. El objetivo es evitar ingresos anticipados y disminuir la saturación del área de espera.
La iniciativa se desarrolla en coordinación con la empresa Optimisa y la concesionaria Nuevo Pudahuel, que han venido trabajando en una solución tecnológica y operacional para regular el acceso al entorno de carga internacional, con foco en mantener una vialidad interna más fluida. “Vienen haciendo un trabajo desde hace un tiempo considerable con el fin de poder tener un control tanto de transportistas y camiones que se dirigen a hacer retiros de mercancía en cada uno de los terminales. La finalidad es tener una vialidad fluida dentro del entorno de carga internacional”, indicó.
El sistema establece un mecanismo de restricción de ingreso al estacionamiento de carga internacional, previo al acceso a los terminales de importación. Con ello, se busca asegurar que los camiones ingresen solo cuando exista disponibilidad real de carga para retiro, evitando acumulación innecesaria en el área buffer.
Para habilitar el retiro, el proceso se activa mediante un voucher generado automáticamente por sistema para cada uno de los tres terminales de importación. Solo cuando la carga está liberada, los documentos disponibles y los pagos aduaneros cursados, se convoca al transportista correspondiente. “Hasta hace un tiempo atrás, los transportistas llegaban e ingresaban al sector de buffer generando una congestión completamente innecesaria. Hoy en día está controlado y ese orden ha sido fundamental para poder tener realmente un flujo positivo dentro de las instalaciones de importación”, explicó González.
Este ordenamiento busca disminuir tiempos improductivos, mejorar la coordinación entre terminales y transportistas, y reducir puntos de conflicto en accesos y circulación interna. La lógica central es que el retiro se ejecute en una ventana operativa definida, alineada con la disponibilidad efectiva de la carga.
En términos de gobernanza, el control opera con participación de distintos actores: la plataforma tecnológica en desarrollo, el personal de seguridad de la concesionaria y los supervisores de cada terminal. Esto permite monitorear incidencias y tiempos de respuesta, integrando operación y control en una misma lógica de gestión.
Puntos críticos de mejora y proyección de ajustes
Uno de los indicadores relevantes del sistema es la rapidez de respuesta ante los llamados al transportista. Según los datos presentados, la plataforma mantiene tiempos de respuesta inferiores a cinco segundos en la gran mayoría de las interacciones, lo que refuerza la confiabilidad del mecanismo de citación.
“En este momento aún cuentan con una plataforma de menos de 5 segundos de respuesta, y es lo que equivale al 99,5% del total de llamados que se han generado en cada uno de los terminales. Entonces es un avance y un desarrollo bastante importante que se ha venido trabajando en este último tiempo, y con un resultado bastante positivo por lo demás”, sostuvo el facilitador de Transporte Aéreo en Junta de Aeronáutica Civil del Ministerio de Transportes.
En el balance operacional, el sistema muestra un avance significativo, aunque con brechas pendientes. Actualmente, una parte mayoritaria de las inscripciones se traduce en llamados efectivos para retiro, mientras persiste un segmento de inscripciones sin llamado asociado a transportistas que aún logran ingresar al buffer sin estar citados.
Estas brechas ya están identificadas como puntos críticos de mejora, con una proyección de ajustes y avances durante el primer trimestre de 2026. El objetivo es aumentar la proporción de llamados efectivos y disminuir los accesos no alineados con la disponibilidad de carga.
La segunda línea de trabajo del PLC se enfoca en fortalecer los recursos de fiscalización y optimizar accesos, tanto para pasajeros como para cargas internacionales. Se trata de una medida orientada a asegurar un uso eficiente del espacio aeroportuario y mejorar la convivencia de flujos en áreas de alta presión operacional.
En este ámbito, se coordina el despliegue con el Plan Nacional de Fiscalización del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y con la 27 Comisaría de Aeropuertos, que cumple un rol relevante en controles preventivos y ordenamiento del entorno vial.
Las cifras reportadas muestran un incremento sostenido de la fiscalización anual, con un total de 20.470 controles entre enero y diciembre y un aumento de 9,7% en diciembre respecto del mes anterior. En ese mes, se registraron 1.811 nuevos controles, reforzando la presencia operativa en el perímetro del aeropuerto.
Entre los principales focos de fiscalización se consideran controles de identidad y vehiculares, infracciones vinculadas al comercio ambulante, infracciones de tránsito, retiro de vehículos de circulación, control del transporte informal y sanciones asociadas al “boceo” para captar pasajeros hacia terminales nacional e internacional.
El tercer eje de propuestas se relaciona con el control de estacionamientos disponibles en el aeropuerto y la habilitación de un estacionamiento adicional tipo buffer en áreas cercanas a bodegas del terminal. La medida busca contar con un espacio de respaldo para absorber demanda y evitar congestión en temporadas de alta actividad.
El propósito es mantener fluidez durante procesos de retiro y entrega de carga, particularmente en periodos de peak estacional, considerados entre octubre y marzo, con mayor presión en noviembre y diciembre. Para esta línea aún se encuentran datos pendientes por consolidar debido a ajustes internos en la gestión de información, por lo que esperan contar con resultados detallados en una próxima sesión.