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Comercio Internacional

La nueva hoja de ruta para la política comercial de Chile en el Asia Pacífico

El informe complementa trabajos previos desarrollados por la Fundación Chilena del Pacífico.

La directora del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Dorotea López, presentó la Estrategia para la Política Comercial de Chile en Asia Pacífico 2026-2030 que analiza los desafíos geopolíticos, logísticos y productivos de la inserción chilena en Asia-Pacífico, proponiendo una estrategia de diversificación y fortalecimiento de infraestructura.

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En un escenario internacional marcado por la fragmentación económica, la creciente tensión geopolítica y la reconfiguración de las cadenas globales de valor, la Cuenca Asiática del Pacífico se ha consolidado como un eje estructural para la inserción internacional de Chile. Más allá de coyunturas comerciales puntuales, el dinamismo asiático plantea desafíos de largo plazo en materias de diversificación productiva, logística, infraestructura, servicios y gobernanza económica, obligando a repensar las estrategias tradicionales de política comercial.

Desde la academia, uno de los desafíos centrales es generar espacios de articulación entre el sector público, el privado y el mundo académico. “El esfuerzo siempre es hacer ese espacio donde dialogan todos los sectores y tratar de sistematizar ese conocimiento para generar mayor diálogo”, planteó Dorotea López, directora del Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la Universidad de Chile, al presentar un estudio sobre los elementos estratégicos de la política comercial chilena en dicha cuenca.

La investigadora destacó que el informe recoge y complementa trabajos previos desarrollados por la Fundación Chilena del Pacífico que impulsó el análisis. “Debo decir que este estudio se alimenta de muchos trabajos realizados previamente, lo que permite reforzar y profundizar una línea de análisis sobre el rol de nuestra región en el comercio internacional”, señaló y subrayó que la investigación fue liderada por un equipo académico multidisciplinario.

Según explicó, el objetivo del estudio fue “analizar las oportunidades y desafíos para la política comercial en la Cuenca Asiática del Pacífico, sobre todo en el marco de las dinámicas geopolíticas y geoeconómicas que impactan el comercio global”. El trabajo desarrollado busca proponer un marco estratégico que incorpore el concepto de “latino-pacífico”, otorgando centralidad al rol que puede jugar América Latina en ese sentido.

“Lo que se pretende es proponer un marco estratégico de política comercial con un nuevo concepto que introduce esto que es el latino-pacífico, de alguna manera darle una centralidad al rol que va a jugar nuestra región”, afirmó López. En esa línea, el estudio plantea recomendaciones de corto, mediano y largo plazo, estructuradas en tres grandes ejes estratégicos, con acciones concretas para cada horizonte temporal.

El análisis se sustenta en un marco metodológico mixto. “Necesitamos metodología, marco, una serie de cosas antes de llegar a las recomendaciones”, explicó la académica, detallando que el trabajo incluye análisis documental y estadístico, entrevistas a actores clave del sector público y privado, además de ejercicios prospectivos y de construcción de escenarios.

Dorotea López, directora del Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la Universidad de Chile.

La dependencia de China, una vulnerabilidad para el comercio

En el diagnóstico inicial, el estudio confirma la creciente relevancia estructural del Asia-Pacífico para Chile. “El 56% de nuestras exportaciones en 2024 se destinaron al Asia-Pacífico”, precisó López, agregando que la región concentra hoy un nuevo centro de gravedad del crecimiento global en ámbitos como transición energética, minerales críticos, alimentos, digitalización y servicios intensivos en conocimiento.

Sin embargo, el informe también identifica vulnerabilidades. “Lo que se encuentra es una dependencia significativa de China, una alta concentración exportadora con un número acotado de productos y de mercados”, advirtió. Esta situación, añadió, abre espacio tanto para diversificar productos como destinos, especialmente considerando la lenta incorporación de nuevas ofertas exportables.

De acuerdo con el estudio, el 93% del crecimiento exportador hacia Asia proviene del margen intensivo, es decir, de los mismos productos tradicionales. “La incorporación de nuevos productos ha sido más lenta”, señaló López, aunque reconoció dinámicas diferenciadas según mercados, como una mayor diversificación en el sudeste asiático o patrones específicos en India y Vietnam.

Otro de los hallazgos relevantes es la baja inserción de Chile en etapas estratégicas de las cadenas de valor. “Hay una baja inserción en manufactura intermedia y en servicios asociados e intensivos en conocimiento”, sostuvo, reforzando diagnósticos previos sobre la necesidad de avanzar más allá de la exportación de bienes primarios. El estudio también aborda el impacto de las barreras no arancelarias subrayando que estas restricciones, junto con desafíos logísticos y portuarios, condicionan la competitividad exportadora chilena en Asia.

El segundo eje se centra en infraestructura estratégica y capacidades institucionales.

La importancia de los servicios profesionales para el Asia Pacífico

En materia de recomendaciones, el primer eje apunta a una promoción exportadora con diversificación activa. En el corto plazo, se propone avanzar en estándares, certificación y digitalización. “Se plantean programas público-privados de certificación para India y Asia, además de una narrativa de Chile como proveedor de seguridad alimentaria”, explicó, junto con iniciativas de trazabilidad digital ya probadas en otros sectores.

A mediano plazo, el informe sugiere una inserción más estructural en Asia, incluyendo “una presencia más especializada” y acuerdos de reconocimiento mutuo, especialmente en servicios profesionales. En el largo plazo, el objetivo es consolidar una narrativa de Chile como socio confiable en cadenas de valor asiáticas más avanzadas.

El segundo eje se centra en infraestructura estratégica y capacidades institucionales. “Desarrollar la infraestructura logística y el valor añadido es un desafío que se ha ido asumiendo, pero que sigue siendo necesario en hubs logísticos, portuarios y corredores bioceánicos multimodales”, señaló López, destacando también el rol de los corredores verdes y proyectos portuarios en el sur del país.

El tercer eje aborda la gestión de riesgos geopolíticos. En el corto plazo, el estudio propone fortalecer el monitoreo y la capacidad de respuesta ante disrupciones en las cadenas de suministro. A mediano plazo, plantea una coordinación regional más estrecha, con énfasis en la Alianza del Pacífico, para ampliar el margen de maniobra negociador.

En el largo plazo, el informe sugiere avanzar hacia una arquitectura flexible que asegure la resiliencia del país, incluyendo iniciativas en minerales críticos y redes latino-pacíficas de certificación de minerales verdes. “La competencia en el Indo-Pacífico eleva los riesgos, por lo cual Chile requiere una autonomía estratégica y una vinculación múltiple”, afirmó López.

En síntesis, el estudio concluye que el Asia-Pacífico es un eje estructural de la inserción internacional chilena, pero que persisten altos niveles de concentración geográfica y productiva. “La política comercial hace rato que no se juega en aranceles”, enfatizó la académica, destacando la urgencia de fortalecer capacidades institucionales, certificaciones, logística e infraestructura para cerrar la brecha entre el potencial de diversificación y las capacidades efectivas del país.