E-Commerce
Inteligencia Artificial proyecta un nuevo modelo de comercio automatizado
Alphabet anticipa un cambio estructural en las transacciones digitales, con agentes de inteligencia artificial ejecutando procesos de compra completos y efectos directos en el comercio B2B y la logística.
La digitalización del comercio está entrando en una nueva fase, marcada por el avance de sistemas de inteligencia artificial capaces de ejecutar procesos completos de compra sin intervención humana directa. Esta evolución trasciende el comercio electrónico tradicional y comienza a incidir en cómo las empresas gestionan abastecimiento, selección de proveedores y reposición de inventarios dentro de cadenas de suministro cada vez más automatizadas.
Alphabet utilizó la presentación de resultados del cuarto trimestre para anticipar este cambio. La compañía expuso el desarrollo de agentes de IA capaces de identificar necesidades de compra, evaluar proveedores y ejecutar pedidos de forma autónoma, apoyados en el denominado Protocolo de Comercio Universal, un estándar abierto que permitiría concretar transacciones directamente dentro de interfaces como el Modo IA del buscador y la aplicación Gemini.
Aunque los primeros casos de uso están orientados al consumidor final, Google planteó que el mayor impacto se dará en el comercio B2B, donde los procesos de compra suelen ser repetitivos, normados y con múltiples variables técnicas. En este contexto, los agentes de IA podrían gestionar presupuestos, especificaciones, disponibilidad y condiciones de entrega, comprimiendo flujos de adquisición que hoy involucran múltiples etapas y actores.
Desde el punto de vista comercial, la compañía también comenzó a explorar esquemas de monetización asociados a estas experiencias. Google está probando anuncios integrados en respuestas generadas por IA y formatos de “ofertas directas”, diseñados para interactuar con usuarios —o sistemas automatizados— que se encuentran en fases avanzadas de decisión de compra.
Para distribuidores, fabricantes y marketplaces, este escenario implica un ajuste estructural en sus estrategias digitales y logísticas. La competitividad ya no dependerá solo de la experiencia de usuario, sino de la capacidad de los sistemas para ser interpretados por máquinas, con datos estructurados, APIs en tiempo real y estándares claros. Este enfoque se ve respaldado por una inversión proyectada por Alphabet de entre US$ 175.000 y US$ 185.000 millones en 2026, destinada a infraestructura de IA, centros de datos y redes que sostendrán esta nueva capa transaccional del comercio global.