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Comercio Internacional

Industria de la nuez prioriza calidad y eficiencia en temporada 2026

Uno de los principales focos está en las etapas de postcosecha.

Proyección de 165 mil toneladas viene acompañada de un fuerte énfasis en la gestión de cosecha y postcosecha para evitar pérdidas de calidad. El desempeño logístico y operativo será clave para sostener competitividad en mercados exigentes como India, en un escenario productivo heterogéneo a nivel país.

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Las proyecciones para la próxima temporada de nuez en Chile apuntan a un volumen cercano a las 165 mil toneladas, en un contexto donde la industria está priorizando variables operacionales por sobre el crecimiento productivo. El énfasis está puesto en asegurar estándares de calidad que permitan sostener la competitividad en los mercados internacionales.

Durante un encuentro técnico organizado por ChileNut en la zona de Requínoa, actores del sector coincidieron en que la toma de decisiones en cosecha será determinante para el desempeño comercial. En particular, advirtieron que adelantar los procesos sin las condiciones adecuadas puede comprometer la calidad final del producto y generar impactos en toda la cadena.

Uno de los principales focos está en las etapas de postcosecha, especialmente en el despelonado y secado, donde se concentran riesgos operativos relevantes. La recolección anticipada dificulta la separación del pelón y extiende los tiempos de secado, lo que incrementa costos y afecta la condición de la nuez, obligando a reforzar la planificación y disponibilidad de infraestructura.

En el plano externo, la industria enfrenta un escenario donde la calidad física del producto será clave para acceder a mejores precios. La consistencia de la cáscara y la homogeneidad del calibre aparecen como factores críticos, especialmente en mercados como India, mientras Chile busca consolidar su posicionamiento en nuez con cáscara frente al dominio de California en el segmento de nuez partida.

A nivel territorial, se anticipa una temporada heterogénea, con menores volúmenes en las zonas norte y centro, y una recuperación productiva desde el Maule hacia el sur. Este comportamiento refuerza la necesidad de ajustar estrategias a nivel predial, donde la eficiencia en la ejecución de la cosecha y postcosecha será determinante para resguardar la rentabilidad del negocio.