Logística y Distribución
Entregas aéreas comienzan a ganar espacio en la última milla del retail
La incorporación de drones en operaciones de despacho refuerza la búsqueda de velocidad y eficiencia en la distribución minorista, especialmente para pedidos pequeños y urgentes.
La logística de última milla suma un nuevo capítulo con la puesta en marcha de entregas aéreas en el área metropolitana de Atlanta. A comienzos de diciembre, Walmart activó este servicio en alianza con Wing, permitiendo a determinados clientes recibir productos livianos en cuestión de minutos, sin intervención directa de un repartidor tradicional.
El servicio comenzó a operar a principios de diciembre desde seis Walmart Supercenters ubicados en Woodstock, Conyers, Dallas, Hiram, McDonough y Loganville. Los consumidores que residen en el radio de cobertura pueden realizar pedidos a través de la aplicación de Wing, desde donde se coordina el despacho automatizado hasta el domicilio final.
Los drones están diseñados para transportar artículos de bajo peso, como comestibles, productos básicos del hogar y medicamentos de venta libre. Una vez confirmado el pedido, el dispositivo aéreo vuela hasta la dirección del cliente y desciende el paquete mediante una cuerda, sin requerir que la persona esté presente al momento de la entrega. En promedio, el proceso completo toma alrededor de cinco minutos desde el despegue.
La operación en Atlanta forma parte de un plan de expansión más amplio. Walmart y Wing anunciaron previamente su intención de extender la entrega con drones a 100 tiendas adicionales en cinco áreas metropolitanas, entre ellas Charlotte, Houston, Orlando y Tampa, sobre la base de la experiencia ya acumulada en el área de Dallas–Fort Worth, donde el servicio funciona en más de una decena de locales.
Desde la compañía, destacan que este modelo se integra de manera creciente a la estrategia de cumplimiento rápido, especialmente en períodos de alta demanda como las fiestas o la temporada de regreso a clases. Aunque por ahora el servicio se concentra en zonas suburbanas y no en centros urbanos densos, el despliegue en Atlanta confirma que la entrega con drones avanza desde pilotos acotados hacia aplicaciones comerciales regulares, con impacto directo en costos, tiempos y capacidad operativa de la última milla.