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Logística y Distribución

Informe indica que disrupción logística se consolida como un riesgo estructural

El informe se construyó a partir de una encuesta aplicada a 680 ejecutivos.

Un informe internacional desarrollado por DP World advierte que las interrupciones en transporte, infraestructura y cadenas de suministro ya no son excepcionales, impactan directamente en los costos operativos y obligan a las empresas a invertir en redes logísticas más visibles, integradas y resilientes.

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La interrupción logística dejó de ser un evento puntual para convertirse en una condición permanente dentro del comercio global. Así lo plantea un reciente estudio elaborado por DP World, que analiza cómo las disrupciones recurrentes están impactando de manera directa en el desempeño operativo y financiero de las cadenas de suministro a nivel mundial.

El informe se construyó a partir de una encuesta aplicada a 680 ejecutivos y tomadores de decisión en logística y supply chain, pertenecientes a ocho industrias y distribuidos en nueve regiones. El levantamiento de información permitió dimensionar la magnitud del problema y confirmar que la disrupción ya forma parte del escenario base de las operaciones.

Desde la mirada de la compañía, los resultados reflejan un entorno de presión constante. Factores como la geopolítica, los eventos climáticos extremos, la escasez de mano de obra, la congestión y las debilidades de infraestructura están obligando a los dueños de carga a operar en modo reactivo, con escasos márgenes para recuperar estabilidad.

Uno de los datos más relevantes del estudio indica que el 52% de las empresas globales pierde más de un mes de tiempo operativo al año debido a interrupciones logísticas. Este nivel de impacto confirma que el problema ya no es excepcional y que las organizaciones deben incorporar la disrupción como una variable estructural en su planificación.

Frente a este escenario, el informe subraya que la resiliencia comienza con visibilidad. Conocer en tiempo real la ubicación de la carga, identificar puntos de riesgo y contar con redes capaces de adaptarse rápidamente se vuelve clave para mitigar efectos operativos y financieros. La recomendación apunta a invertir en la cadena como un sistema integrado y no en soluciones aisladas.

El análisis muestra que las empresas del sector de bienes de consumo que destinan recursos a cuatro o más áreas logísticas reducen hasta en un 76% los costos asociados a interrupciones. Inversiones simultáneas en logística de entrada y salida, almacenamiento, operaciones portuarias y coordinación digital generan redes más equilibradas y menos vulnerables.

Este patrón se repite en otras industrias, como la automotriz, el retail y el sector industrial, aunque con distintos puntos de presión. La diversificación de capacidades logísticas permite reducir tiempos de inactividad y acelerar la recuperación frente a eventos disruptivos que, en muchos casos, ocurren de forma simultánea.

El informe concluye que el principal desafío es avanzar hacia una comprensión más clara del retorno de estas inversiones. En un contexto donde la congestión portuaria, las demoras aduaneras, los conflictos geopolíticos y las fallas tecnológicas se superponen, la logística debe abordarse como una red integrada de infraestructura, servicios y datos, orientada a la resiliencia de largo plazo más que a soluciones reactivas de corto alcance.