Anuncio

Entrevista

“Un buen servicio de carga ferroviario es fundamental para el funcionamiento de nuestros puertos”

Carlos Cruz, director del Consejo de Políticas de Infraestructura.

Gran parte del comercio exterior nacional se concentra en los puertos y la falta de definición en proyectos estratégicos amenaza la competitividad y la eficiencia logística. En entrevista con Agenda Logística, el director del Consejo de Políticas de Infraestructura, Carlos Cruz, advierte que una mayor coordinación multimodal es clave para reducir costos y sostener la posición del país en la región.

Los puertos chilenos concentran una parte muy importante del comercio exterior del país, lo que los convierte en un pilar estratégico para la competitividad de la economía. Sin embargo, la concreción de los proyectos portuarios anunciados en distintas macrozonas sigue siendo un desafío pendiente, en un contexto en que la presión por mayor capacidad y eficiencia logística no da tregua.

La discusión no se limita a la infraestructura física. También está en juego la gobernanza, la coordinación entre terminales estatales y privados, y el diseño de una estrategia nacional que permita responder a la creciente demanda de conectividad multimodal. Accesos viales y ferroviarios, además de un uso ordenado del borde costero, son piezas críticas en la ecuación.

En este escenario, Carlos Cruz, director del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), plantea que avanzar en los proyectos portuarios y en una institucionalidad robusta es esencial para sostener la competitividad de Chile frente a otros países de la región. En conversación con Agenda Logística, advierte que la falta de decisiones podría generar costos más altos en importaciones y exportaciones, además de un mayor impacto en congestión y sostenibilidad.

¿Por qué es importante que el futuro gobierno concrete los proyectos portuarios planificados en el país?

Los puertos son la puerta de entrada y salida de los productos que intercambiamos con el mundo. Si asumimos que esto representa aproximadamente dos tercios de nuestro PIB, la mayor disponibilidad de infraestructura portuaria y la mayor eficiencia en el movimiento de carga asociada a esta infraestructura es fundamental para que el costo de estos movimientos sea el más conveniente para el país y, por esa vía, aportar a un mayor crecimiento de la economía. Una infraestructura portuaria más eficiente es una posible oferta de servicios para países vecinos que se interesan en comercializar con el Asia-Pacífico. Eso puede ser una contribución adicional.

El director de CPI planteó la necesidad de una Autoridad Portuaria.

¿Qué impactos directos tendría para la competitividad y eficiencia logística chilena la concreción de estos proyectos en distintas macrozonas del país?

Nos interesa abastecernos de maquinarias, insumos y productos de consumo al menor costo posible. De igual forma, nos interesa que el costo de nuestras exportaciones sea el más competitivo en los mercados globales y creemos que para ello una infraestructura portuaria de nueva generación es un aporte muy importante.

Respecto a la creación de una Autoridad Portuaria, ¿cuál sería su rol y cómo mejoraría la coordinación y operación de los puertos?

Hay varios aspectos en que una autoridad portuaria podría ser útil. El primero, a mi juicio, debería ser la planificación de la infraestructura portuaria del país a largo plazo. Eso pasa, en primer lugar, por reservar las zonas del borde costero que podrían destinarse a ese propósito.

Un segundo aporte sería una coordinación entre los puertos del Estado y entre estos y los puertos privados. En general, da la impresión de que hay un exceso de liberalidad en el uso del borde costero y en la forma en que se otorgan las concesiones marítimas. Dado que el borde costero es un “bien nacional de uso público” me parece que el Estado debiera contar con facultades para articular de una buena forma los servicios que los puertos prestan. Hoy la competencia entre puertos no es regulada y sucede que los puertos privados y públicos compiten por las mismas cargas, teniendo estos últimos más exigencias que los puertos privados.

A juicio del CPI, un rezago importante es el tema ferroviario.

¿Qué cambios de gobernanza serían necesarios para que la infraestructura portuaria opere con mayor eficiencia y transparencia, evitando cuellos de botella y duplicación de esfuerzos?

Me parece que instancias de coordinación público-privadas debieran ser siempre beneficiosas para optimizar el uso de bienes nacionales de uso público escasos e infraestructura de servicios que es muy cara. Esto puede lograrse reforzando de forma significativa la unidad de puertos del Ministerio de Transportes o creando una instancia de coordinación ad-hoc, que provea de información, de visión estratégica, de planes de desarrollo, de cooperación entre las partes.

Además de los puertos, ¿qué otras obras de infraestructura estratégica consideran prioritarias para fortalecer la conectividad logística del país?

Hay una serie de cuellos de botella que debiéramos intentar resolver a la brevedad. Uno es el acceso a los puertos. Nada sacamos con tener puertos grandes y eficientes si no tenemos los accesos que permitan almacenar y movilizar las cargas en forma expedita.

Un segundo rezago importante es el ferroviario. En Chille movilizamos a través de ferrocarriles desde La Calera al sur la misma carga que hace diez años: once millones de toneladas anuales. Hemos crecido, el comercio exterior chileno ha aumentado y la incidencia del ferrocarril en el movimiento de esas cargas se mantiene. Algo debemos hacer para que eso se modifique. Un buen servicio de carga ferroviario es fundamental para el funcionamiento de nuestros puertos en las regiones de Valparaíso y del Biobío.

¿Cómo impacta la falta de concreción de estos proyectos en la capacidad de Chile para competir con otros países de la región en comercio exterior y transporte multimodal?

Si no hacemos nada, es posible que tenga impactos en los costos tanto de importación como de exportación. Tiene impacto, también, en la congestión de nuestras carreteras y esto, en el uso de combustibles, la contaminación, accidentabilidad y la criminalidad.