Marítimo Portuario
Ventanilla Única Marítima consolida la operación digital en todo el país
La plataforma VUMAR avanza como un eje estructural de modernización del sistema marítimo-portuario chileno, mejorando la coordinación interinstitucional, la trazabilidad operativa y la eficiencia de los procesos exigidos por el comercio exterior.
La Ventanilla Única Marítima (VUMAR) se ha convertido en uno de los proyectos estructurales más relevantes para la modernización del sistema marítimo-portuario chileno. Impulsada desde el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, la iniciativa busca digitalizar y centralizar los procesos asociados a la recepción y despacho de naves, alineándose con estándares internacionales de facilitación del comercio.
“El proyecto se trabaja desde el año 2018 en el Programa de Desarrollo Logístico del MTT y se trata básicamente de la digitalización y comunicación de procesos en la recepción y despacho de naves”, explicó Gonzalo Frigerio, Coordinador del Departamento Marítimo del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
El origen normativo del sistema responde a un mandato internacional. “Este proyecto nace de la Organización Marítima Internacional (OMI) donde el Convenio de Facilitación de la institución promueve el uso de Ventanillas Únicas Marítimas para recepción y despacho de naves en todos los países miembros. Se decidió que fuera obligatorio a partir del 1 de enero del 2024”, detalló.
Bajo ese marco, Chile avanzó en el desarrollo de su propia solución tecnológica. “En ese contexto es que desarrollamos la Ventanilla Única Marítima acá en Chile”, señaló Frigerio, precisando que el sistema se concibe como una plataforma integrada de coordinación público-privada. Desde el punto de vista funcional, el coordinador explicó que “la ventanilla se define como un sistema integrado de procesos optimizados que permite, a través de medios electrónicos, facilitar el cumplimiento y el control eficiente de los procesos relacionados a la recepción y despacho de naves”.
La puesta en marcha operativa tuvo un hito concreto durante 2025. Según Frigerio, ese momento se marcó el paso desde el desarrollo a la operación real. “Fue la primera demostración de que el sistema entraba en operación y la primera nave que tramitamos en forma completa en la plataforma”, afirmó en su exposición durante el primer Congreso Nacional de Logística organizado por el Ministerio de Transportes.
El cambio estructural se observa en la forma de interacción entre actores ya que, con la plataforma operativa, el flujo se concentra en un solo canal. “Con VUMAR lo que se hace es que toda la relación entre los distintos entes se hace a través de plataforma, se ingresa, se distribuye y se retorna con toda la tramitación. Ese es el principal cambio que se genera”, enfatizó.
En la práctica, el sistema redefine el rol de los agentes de nave ya que ellos ingresan, solicitan documentación y VUMAR distribuye esa información respectiva a cada uno de los servicios”, indicó Frigerio. La interacción con los servicios públicos también queda trazada digitalmente ya que toda la documentación se ingresa, los servicios públicos indican sus observaciones sobre la documentación pudiendo rechazar o aprobar los documentos ingresados.
La coordinación operativa es otro de los ejes del sistema. “Los servicios públicos indican también si van a asistir o no a la recepción de las naves”, señaló, añadiendo que “si esa autoridad, por ejemplo, de salud, dice que no va a asistir, inmediatamente se queda indicado en la plataforma”. Esto permite una mejor planificación interinstitucional. “Hay una mejor coordinación entre todas las autoridades”, afirmó Frigerio.
En cuanto a la autorización final de operaciones, el sistema centraliza las validaciones. “La libre plática es autorizada por la Directemar, previa aprobación de todos los servicios a través de VUMAR”, sostuvo y agregó que “la autoridad marítima da la libre plática una vez que todas las agencias, todas las autoridades, hayan dado su autorización”.
Plataforma operativa a nivel nacional
Uno de los principales atributos del sistema es la trazabilidad “desde el pre arribo al zarpe. Esto permite tener registros de todas las fechas y horas en que fueron ocurriendo todas las maniobras”. Esa información abre nuevas posibilidades de gestión ya que el nivel de información que se obtiene y la precisión de esa información es bastante sólida. “Nos va a permitir el mejoramiento en los procesos”, indicó.
El despliegue territorial se realizó de forma gradual. “El 31 de marzo de este año empezamos con la versión del Bío-Bío y empezamos a implementar la Ventanilla Única Marítima en forma obligatoria”, indicó. Ese calendario permitió ajustes operativos lo que permite realizar mejoras o reparaciones necesarias para la funcionalidad de la plataforma. El proceso culminó el 6 de noviembre con la incorporación de las regiones del sur.
Según explicó Gonzalo Frigerio la plataforma opera, en la actualidad, a nivel nacional y las cifras reflejan el nivel de adopción del sistema. “Al 11 de enero del 2026 la plataforma cuenta con 1.620 usuarios, se han procesado 3.297 recaladas a nivel nacional y se han procesado 18.454 solicitudes”, detalló.
El coordinador subrayó los beneficios esperados donde se destaca el ahorro en las tramitaciones, tanto públicos como privados. Así, el sistema permitirá “una reducción de los tiempos de recepción, en un 70%, esperamos”. Además, se proyecta una mejora sustantiva en la coordinación de los servicios públicos y la optimización del uso del tiempo operativo en los procesos marítimos.
En síntesis, desde el Ministerio de Transportes subrayan que la Ventanilla Única Marítima no solo constituye un avance tecnológico, sino también una herramienta estructural para fortalecer la eficiencia, transparencia y predictibilidad del sistema marítimo-portuario chileno.
La consolidación de VUMAR a nivel nacional sienta las bases para una gestión más integrada de la cadena logística marítima, con menores costos operativos, mayor trazabilidad y una coordinación más efectiva entre autoridades y actores privados, en línea con los desafíos de competitividad y facilitación del comercio exterior que enfrenta el país.