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Logística y Distribución

Chile avanza hacia su primera subestación digital integral

La digitalización también genera impactos desde la etapa de construcción.

Hitachi Energy y Transelec completaron la energización del patio de 220 kV del Proyecto TEA, marcando un avance en la digitalización de la infraestructura eléctrica y en la integración de energías renovables.

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La infraestructura eléctrica chilena comienza a incorporar una nueva generación de tecnologías digitales. Hitachi Energy y Transelec anunciaron el avance de la que será la primera subestación digital integral de Chile, luego de completar con éxito la energización del patio de 220 kV del Proyecto TEA. La iniciativa busca transformar la forma en que se protegen, controlan y operan estos activos críticos del sistema eléctrico.

A diferencia de una subestación convencional, la solución incorpora digitalización de extremo a extremo para las funciones de protección, control y operación. El diseño se basa en el estándar IEC 61850 y extiende la digitalización hasta el patio de alta tensión, permitiendo gestionar los activos mediante datos y sistemas de comunicación, en lugar de depender principalmente de extensos tendidos de cableado y conexiones físicas.

Para Carlos Zapata, ingeniero senior de Control y Protecciones de Transelec, el proyecto representa un cambio relevante para la ingeniería eléctrica nacional. “Liderar la implementación de la primera subestación digital integral de Chile entre líneas reguladas a un nivel de tensión de 220kV —un avance mayor considerando que las experiencias previas en el país se limitaban a instalaciones de 66kV— representa un hito transformacional y un verdadero cambio de paradigma en cómo desarrollamos la ingeniería de subestaciones”, afirmó.

La digitalización también genera impactos desde la etapa de construcción. Según explicó Zapata, la tecnología permite reducir de manera significativa las canalizaciones, los tendidos de cables y los espacios requeridos para las salas de control. Esto puede traducirse en menores requerimientos físicos y ahorros constructivos, además de facilitar la implementación y posterior operación de los sistemas.

Desde Hitachi Energy, Álvaro Ibarra, General Sales & Marketing Specialist Professional, sostuvo que el proyecto demuestra que la digitalización ya puede generar resultados concretos en infraestructura eléctrica. La arquitectura incorpora sistemas de protección y control bajo IEC 61850 junto con la digitalización del patio de alta tensión, con efectos en confiabilidad, eficiencia y seguridad. La información generada por los activos también abre posibilidades para incorporar análisis avanzados y predicción de fallas en tiempo real.

El impacto se extiende al ciclo de vida de la infraestructura. La supervisión en línea permite avanzar hacia esquemas de mantenimiento predictivo, reducir costos de operación y mantenimiento y disminuir los períodos de indisponibilidad. A esto se suma una mayor capacidad para monitorear el estado de los equipos y extender su vida útil, entregando información que puede respaldar futuras estrategias de modernización de subestaciones existentes.

Para el sistema eléctrico chileno, uno de los principales beneficios está asociado a la flexibilidad que entrega la arquitectura digital para ampliar o reconfigurar las instalaciones. La utilización de datos en lugar de conexiones físicas facilita la incorporación de nuevas líneas y transformadores y puede favorecer la integración de energías renovables, sistemas de compensación dinámica, STATCOM y almacenamiento mediante BESS. La redundancia de la arquitectura de datos también contribuye a fortalecer la resiliencia de la red frente a contingencias.

El proyecto TEA establece así un nuevo punto de referencia para la modernización de la transmisión eléctrica en Chile. Junto con reducir requerimientos físicos y mejorar la gestión de activos, la digitalización permite desarrollar nuevas modalidades de operación, incluyendo la integración y pruebas remotas de sistemas, reduciendo la presencia de personal en terreno. Para Transelec y Hitachi Energy, el siguiente desafío será utilizar esta experiencia como base para acelerar la digitalización de la red y acompañar la incorporación de mayor capacidad renovable al sistema eléctrico nacional.